3.27.2011

11. Cirugías Imperfectas

Me desperté hace una hora y son las cuatro de la madrugada, me había puesto a ver televisión para que me dé un poco de sueño y así poder continuar durmiendo, cuando escucho que abren la puerta y era mi madre.



-Pablo, ¿no has dormido?, no me parece bien que te quedes hasta tarde al frente de una pantalla – dijo algo molesta.
-Me acabo de despertar y en un rato me voy a dormir, tu ¿Qué haces despierta? - respondí rápidamente
-Pablo, no me contestes y anda a dormir – respondió.

Luego de unos minutos vi que ordenaba algunas cosas del almacén, es verdad, las madres siempre nos crean este sentimiento de confusión, critican una cosa, cuando en realidad ellas hacen exactamente lo mismo, en mi caso, mi madre critica que sea un maniaco, cuando ella también lo es.

Nosotros no escogemos a nuestra familia, pero sí a nuestros amigos, quienes a la larga terminan convirtiéndose en una segunda familia para nosotros. Luego de la conversación con mi madre, prendí la laptop y encontré a algunos contactos del MSN conectados, uno de ellos era Alberto Villanueva, un buen amigo de la universidad quien se había realizado una cirugía estética para mejorar su nariz, un peeling facial y tenía proyectado una cirugía en el mentón. Lo cierto, es que Alberto se había metido al círculo vicioso de las modificaciones estéticas.

No puedo negar que es un mundo bastante interesante, dado que todos en este mundo no somos perfectos, siempre hay algo en que mejorar; sin embargo, ¿Por qué cambiar?, ¿a qué se debe? Y ¿Cuáles son los límites?

La mayoría de la gente piensa que físicamente no es perfecta, algunas lo aceptan y otras buscan los medios para corregir estas imperfecciones, las razones básicamente son psicológicas, pero ¿Por qué o A que se debe? Yo tengo una teoría, hay dos posibilidades; la primera, que haya nacido con esa imperfección y que el mismo ambiente haya hecho que esa persona no se acepte o no se sienta acoplado al grupo y para que pueda sentir el sentimiento de aceptación necesita cambiar y la segunda, que en algún momento de su vida haya tenido algún accidente que produjo alguna imperfección en él, que haya hecho que su autoestima se vaya al piso.

La verdad es que este tema de las modificaciones estéticas a muchas personas le parece superfluo, lo cierto es que este tema es mucho más importante y transcendente de lo que se imaginan. En la primera posibilidad, tenemos que irnos a la época del colegio, muchas personas forman su personalidad ahí y ello hace que los marque de por vida, insultos, bromas, peleas, hay de todo. Algunos tienen un carácter débil y otros un poco más fuerte con que defenderse; sin embargo, todos pueden caer en las garras de los comentarios sobre el físico y es inevitable; por ejemplo, si un niño tiene una nariz grande en una salón de veinte, los otros diecinueve se darán cuenta de ello y por ahí nunca falta el comentario que destila una fuerte diferenciación hacia aquél niño, “eres un narizón”, ello hace que el niño se sienta diferente y como todas las personas necesitamos sentir que pertenecemos a un grupo, ese niño crecerá pensando que su nariz es la culpable de algunas de sus desdichas que ni siquiera tienen que ver con el aspecto físico; otro ejemplo, un niño que se da cuenta por sí solo que no tiene mentón, nadie se lo ha comentado, pero él se da cuenta que por la misma imagen de “persona perfecta” que el mundo crea sobre una persona, su mentón no lo hace atractivo, entonces de la misma manera que el otro, echará la culpa a ese detalle de su cuerpo por cualquier problema que tenga en el futuro. Con respecto a estos casos, lo único que queda es aceptarnos y con ello elevar nuestra autoestima, para esto hay muchos psicólogos en Lima o sino podríamos entrar al círculo vicioso de las cirugías plásticas, donde te puedes quedar y convertir en un mostro o donde puedes encontrar un límite en que te puedas sentir feliz (algo que es muy complicado). La segunda posibilidad era que haya pasado algún accidente que te produjo alguna marca, que te bajó la autoestima. Aquí hay una causa, efecto y consecuencia; por ejemplo, tenías un cutis hermoso, eras un niño espectacular con el rostro más bello del mundo hasta que llegaste a la adolescencia y te llenaste de granos; la causa, la adolescencia; el efecto, los granos y la consecuencia, la baja autoestima. En esta posibilidad yo si contemplo todo tipo de modificación estética, dado que no fue tú culpa llenarte de granos o que hayas sufrido un accidente que produjo una marca, que a su vez hizo que se te bajara la autoestima con la consecuencia de que tu personalidad cambiara, la única alternativa seria modificar esos detalles que son como “una piedra en el zapato para ti” y continuar de lo más normal con tu vida.

Hace unos días, estaba mirando algunas fotos que me tome en el Carnaval de Barranco y me puse a pesar sobre que podría cambiar de mi aspecto físico, enlisté tres cosas. Los limites nos los ponemos nosotros mismos, yo creo que todo tipo de modificación estética es correcta, siempre y cuando nos haga la vida más feliz y nos haga sentir más cómodos con nosotros mismos; mientras que los modelos de belleza, los pone la sociedad depende de cada uno si queremos seguir nuestros propios patrones o los patrones que proponen otros. Tenemos que ser francos y sinceros, el físico predispone e influye muchísimo en nuestra personalidad (a esto último la llaman “lo de adentro”), y si no nos sentimos a gusto con ella, difícilmente nos podremos sentir a gusto con nosotros mismos.

Un día le dije a mi madre que me quería operar la nariz y mi madre me contestó que iba a terminar como mi tío Pepe, con cuatro cirugías estéticas y con la piel tan llena de Botox que ni se podía reír, yo me quede pensando ¿Por qué ella no terminó como él, después de su cirugía a la nariz? Lo que pasa es que las madres critican, lo que ellas también hacen.


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