6.01.2011

22. Errores Peligrosos

Amigos, a veces son sinónimos de problemas, a veces, sinónimos de apoyo. Comencemos. El problema comenzó desde que bajé a las seis de la tarde de un bus y me encontré con Daniel Fort y su novio André. Los saludé, el primero, se disculpó por no haber ido a mi reunión de cumpleaños, el segundo, sólo atino a saludarme; tampoco pedía más. Fue entonces, que Daniel Fort me pide que lo acompañe a dejar a su novio en el paradero para que pueda irse a su universidad tranquilo y feliz. Yo acepté y comenzamos a conversar de la vida, de sus problemas, de los míos y otras muchas cosas. Fue entonces que recordé lo que me había dicho Jerly Castillo, quién es un amigo que conocí hace varias semanas atrás en una disco y nos hicimos muy buenos amigos. Fue justo que hace unas semanas Daniel me llama porque su novio lo había hecho esperar, como siempre, varios minutos y como este estaba harto de estar parado sin hacer nada, quería que lo acompañe, dado que él estaba en Miraflores y coincidentemente yo iba a ir allá porque había quedado con Jerly y con Guillermo Rivarola para salir a una disco. Entonces Daniel y yo nos vemos y le presento a Jerly, como aún él no estaba listo, fuimos a su departamento para que se pueda alistar, en ese momento, Daniel y Jerly se ponen a comenzar, el segundo, le pregunta al primero si estaba con alguien, el primero le responde que sí, en ese momento Jerly le pregunta “¿Cómo se llama tu novio?” y Daniel Fort le responde “André Fernández”. Yo notaba a Jerly completamente normal en todo momento, a los cinco minutos Jerly se mete al baño y me llama porque quería decirme algo.




-Pablo, ¿André Fernández?, ¡¿André Fernández?!, ¡ese sujeto es un pendejazo! – exclamó Jerly.

-Ya lo sé ¿Por qué, qué paso ahora? – respondí.

-Hace unos meses lo tenía en el MSN y me pedía tener algo ¿entiendes?, ¡algo!; además, tengo amigos que lo conocen, es recontra recorrido – exclamó Jerly.

-me imagino, tengo varios amigos que me han contado varias cosas sobre él, es mas yo he tenido que presenciar varios momentos tensos entre ellos; tengo un amigo, Roberto Gaztelú, me contó que André en algún momento trató de aprovecharse de él, en fin, hay miles de historias con respecto a él que no quiero contar, a pesar que lo estoy haciendo en estos momentos – dije muy tranquilo y sonriente.

-Pablo, no le cuentes a Daniel esto por favor – dijo Jerly.

-no me hubieras dicho nada, pero trataré – contesté.



Pasaron los meses y yo había olvidado de esta noticia, pero por tantas preguntas que nos hicimos en aquél momento y porque Daniel me comentó que se estaba volviendo fiel, recordé el suceso.



-Daniel, tengo que contarte algo – dije.

-¡yo también! – respondió Daniel.

-dime tu primero – dije.

-me estoy volviendo fiel, es decir, se me hace difícil engañar a André cada vez que veo a alguien que me gusta – comentó.

-entiendo y ¿André es fiel? – pregunté.

-obvio que sí – respondió.

-¿Cómo sabes? – pregunté.

-porque él me lo ha dicho – respondió convencido.

-lo que pasa es que tengo que contarte algo, Jerly, el chico que conocimos hace como un mes, me comentó algo sobre tu novio, pero yo ya lo había olvidado – dije.



Entonces le comencé a contar todo lo que me había dicho Jerly, Daniel me comienza a pedir pruebas, como si fuera un investigador del FBI o un detective privado, lo único que atiné a decirle fue que agregara a Jerly y que este le dijera lo sucedido, con el riesgo que este desconozca todo, dado que no se quería meter en problemas. Una vez que nos despedimos y Daniel se quedara con mil dudas en la cabeza, en el FACEBOOK, comenzó a hacerme más preguntas, fue en ese momento que me di cuenta que había cometido un gran error, me había vuelto a meter en una relación sumamente tormentosa y aburrida como la de Daniel y André, a pesar que había prometido no hacerlo ya hace varios meses atrás.

Llamé a Jerly y le dije que le había contado a Daniel todo lo que él me había dicho que no le cuente, este me dijo que no le importaba en realidad, pero sí le molestaba que él iba a quedar como el amigo baboso, yo como el amigo chismoso y Daniel como el cornudo por duodécima vez. Jerly tenía toda la razón del mundo, yo era el amigo chismoso, realmente lo era, se suponía que no tenía por qué meterme en esa relación otra vez, pero es que en realidad me dio pena, ver que Daniel estuviera muy ilusionado con esa relación, pero eso mismo iba a hacer que por más que le muestre un video o una foto, él iba a preferir el testimonio de su novio del que estaba enamorado. Fue lo mismo que me dijo Jerly.



-tu has quedado mal, es decir, yo le creería a mi novio, eso es obvio – me dijo reprochándome.

-sí lo sé y lamento haberte metido en este minúsculo problemita – respondí.

-no te preocupes, más bien yo no voy a quedar como el amigo baboso, si es que me agrega y hablamos, le diré que no sé nada y el amigo chismoso-baboso serás tú, ese será tu castigo… Es que Pablo, Daniel lo quiere y no te va a creer por más que traigas al papa. La diferencia y lo que te puede quedar como consuelo es que por lo menos lo hiciste con una buena voluntad y dijiste la verdad – me dijo sabiamente y traicioneramente Jerly.


Fue entonces, que después de perder la paciencia con Daniel y que ambos nos mandáramos a volar, zanjara este tema, jurándome a mí mismo que no me volvería a meter en las relaciones de ningún amigo, por más que los haya visto infraganti cometiendo alguna infidelidad y es algo que les aconsejo queridos lectores, nunca hay que quedar como los amigos chismosos-babosos por más que estemos diciendo la verdad y por más buena voluntad que tengamos, porque podríamos estar cometiendo un gran error que podría hacer peligrar, inclusive nuestra amistad de los que más queremos.


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