7.09.2011

28. Cerrando etapas

Cuando vives en una ciudad como Lima, tienes amigos, eres joven, tienes una buena inversión en ropa y muchas cuentas por pagar; ello te da una cierta seguridad para querer ser tú mismo, ha pasado casi un mes de la separación absoluta de MAIN y yo, pero, a la larga, creo que ha sido lo que necesitaba.

El viernes pasado decidí salir con mis amigos, fue bastante espontaneo, dado que no tenia ningún plan para esa noche, en realidad no había buscado que hacer, porque en estas últimas semanas en Lima ha estado lloviendo y haciendo mucho frio, ello te impulsa a tener que estar mucho tiempo en tu cama abrigado, en pensar en que necesitas como otra manta con que cubrirte y buscar a alguien para que se calienten mutuamente.



- ¿Saldrás esta noche? – me pregunta Renato la Porta, un buen amigo a quién conocí hace mucho tiempo atrás.

- No creo, no he buscado qué hacer – contesté.

- Realmente necesito salir hoy, ¿seguro que no tienes ningún plan verdad? – me preguntó.

- No, pero si quieres busco – le contesté.



Eso fue lo que hice, sin querer envié mi lista a una de las mejores discos gay de Lima con los nombres de algunos amigos a quienes ni siquiera les había dicho para ir y sin querer me la confirmaron, horas después, estaba en un taxi con Guillermo Rivarola. La verdad es que me no tenía muchas ganas de salir esa noche, pero fueron las buenas vibras de mis amigos que me empujaron a ir.

En la semana, me sentí muy bien conmigo mismo, después de un acontecimiento que tuve con mi hermana, donde terminamos discutiendo por cosas sin sentido, suena ilógico, pero ahora sabrán porque, en ese momento, pensé que me iban a afectar sus palabras, pero mientras caminaba hacia mi universidad me dije a mi mismo que no iba a lograr que me lastimaran y me di cuenta que muchas cosas que nos reprimen tienen mucho que ver con palabras o discusiones sin sentido que al final terminan hiriéndote, pero depende de nosotros mismo impedir esto y pensar en que no nos malograran el día, pensar en que somos más fuertes y mejores que aquellas personas que nos subestiman. Esa misma mañana me di cuenta que tal vez no necesitaba gritar fuerte o hacerme escuchar para que los demás me puedan oír, porque tal vez con mis actos, mi sonrisa, mis palabras, mi presencia, iban a sustituir aquella voz que me faltaba y muchas personas iban a tener justo lo que necesitaban de mi. Tal vez grabar un video con mis palabras, no es lo que una persona necesita. ¿Qué se necesita para que una palabra no te lastime entonces?

Para que una palabra no te lastime, lo que se necesita es conocerte primero tu mismo, así sólo tu sabrás si esa palabra puede ser cierta o no, sólo tu podrás hacer que esa palabra se la lleve el viento si es falsa o sólo tu podrás reírte de los buenos observadores, fue entonces, que a los 21 años de edad y gracias a palabras sin sentido de alguien que se supone que me debe de querer, me di cuenta que ya me había aceptado, que era el momento para sonreír, porque las palabras de las personas ya no me iban a lastimar, aunque sólo había una cosa por tratar de corregir, las actitudes de las demás personas que tal vez si pueden herirnos.

Desde ese momento, estuve muy sonriente en la universidad, estuve muy seguro de mí mismo para pararme y dar mi opinión en cuanta intervención había, en sonreír ante una broma sin picarme o simplemente en reír, reírme de mí, de la vida y de todo lo tonto que pude ser.

Ese mismo fin de semana en la disco, cuatro pingas en Media Naranja y tres amigos gay después, bailé y me sentí tan sexy en una discoteca, como nunca antes me había sentido, ropa de marca, una gran sonrisa, un cabello bien cuidado, una personalidad que relucía y miles de ojos hacia mí, nunca me había sentido tan deseado; después que se fueron dos de mis amigos, me quedé con Guillermo Rivarola, nunca antes había disfrutado tanto una conversación con uno de mis amigos y pensé en el futuro, pensaba en que un amigo como él no lo iba a encontrar en otro mundo, sólo en mí mundo, en ese mundo del que tanto me quejo, en ese mundo del que todos pertenecemos, dado que todos tenemos uno propio, un mundo de apariencias, de hipocresías, de tumulto, de deseo, de pasión, de amistad y de sonrisas fingidas; el mundo de altos es ese aquel que uno vive todos los días en una ciudad como Lima, es un mundo de sentimiento encontrados y del calor de la gente que vive en esta.

Luego de la conversación fuimos a la casa de Jerly Castillo y nos pusimos a conversar, bromear, reírnos y pasarla bien. Estaba muy cansado, sin dinero y con mil cosas por hacer los días siguientes, así que le pedí a Guillermo salir el sábado, o sea ese mismo día, pero en la noche, dado que era madrugada.

Esa noche mientras caminaba por el jardín de mi casa, comenzó a llover, nunca antes me había gustado tanto la lluvia, mientras veía a los caracoles salir de su caparazón y las hojas se movían como si les dieran las gracias a la naturaleza por el regalo de vida, me puse a escuchar una canción y comencé a dar vueltas y a reírme en la lluvia como un loco, después me di cuenta que había tomado mucho esa noche, pero fue muy divertido el momento, disfrute de mi soledad, de la naturaleza y de la alegría de vivir, fue mágico, acostado en la cama, me di cuenta, que había, por fin, cerrado una etapa con introducción “MAIN” y con epilogo “obsesión”, la cerré, me recuperé y decidí lanzarme a todo lo que la vida me presenta como una oportunidad, algunas veces las atraparé y en otras caeré, pero jamás me golpearé y sufriré porque tengo una fuerte malla que me protege, mis grandes amigos y personas que sin querer me hacen feliz.

Al día siguiente, después de hacer la contabilidad de mis finanzas personales, terminé con saldos en rojo, tuve que cancelar todos los planes para aquél día con mucha pena, dado que tenía todas las ganas de salir y disfrutar de mi vida, como nunca antes lo había hecho, porque en esta última semana me he dado cuenta que la vida es corta, pasa tan rápido que tenemos que vivirla al máximo y sonreír a cada minuto, a pesar, que como en mi caso, estemos en quiebra y a pesar que justo en estos momentos de necesidad y donde te conviertes en el amigo pobre, aparecen propuestas en tu vida que nunca imaginas, que un amigo te puede ofrecer, pero esa es la historia del próximo blog, un abrazo fuerte, aléjense de las malas vibras, acéptense ustedes mismos, acepten su mundo de altos y sonrían.


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1 comment:

  1. gastar más de lo debido viene a ser complicado cuando lo que uno quiere es salir a echarle tierra a una relación fallida.
    ahora más bien no se si es una historia personal o una creación del autor.

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