7.31.2011

32. Ex gran mejor amigo

Mientras caminaba en una de las mañana lluviosas de Lima, me puse a pensar que hoy acababa un ciclo, no sólo el de la universidad, sino también un ciclo que viví con uno de los círculos de amigos, antes muy unido y hoy tan fragmentado, “los chicos de la católica”. Aquel grupo de gays que solían salir todos los fines de semana para conocer nuevas personas y demostrar que la amistad existe; sin embargo, por las cosas del destino este grupo se esfumó; además de la amistad que me unía a Gian Benavente por más de cinco largos años y que traté de arreglar este fin de semana, pero sin éxito alguno, pues sí, se cerró una etapa, se desfragmentó un circulo de amigos y se esfumó una amistad, aquel me que me dejó tantos recuerdos, oficialmente, había desaparecido.

Ayer en la noche, hablaba con Guillermo Rivarola y salimos a uno de los tantos eventos que promocionan en FACEBOOK, este se llamaba “CholaFest”, un evento que promocionaron con bombos y platillos, del que mucha gente hablaba y comentaba sin parar; sin embargo, el lugar, la gente, la música y las súper expectativas, jugaron en contra de este evento, muchas personas terminaron decidiendo por no asistir y el evento en si fue un fiasco, a este mismo, iría mi ex mejor amigo Gian Benavente, con el que quería arreglar los problemas que tuvimos hace algún tiempo, sabía que iba a ir con su nuevo novio, un chico al que no conocía, estaba en su universidad, lo único sabia es que él lo consideraba guapo; además, sabía que él me iba a restregar en la cara que por fin había encontrado el amor, mientras que yo me había quedado “for ever alone”, después de nuestra pelea, yo sabía a qué me iba a enfrentar, pero por la amistad de años que llevaba con él, me iba a arriesgar. Así que le pedí el favor a Guillermo Rivarola, quien también estaba con muchas expectativas con respecto a ese evento, pero cuando llegamos, no fue la gran cosa, el local era un club departamental de provincias, exactamente el nombre era “Club Departamental Puno”, no tengo nada en contra de las provincias, pero el lugar dejaba muchísimo que desear, aparte de ser muy peligroso el entorno, al final, entramos. Había de todo como les comenté, había Drag Queens, que en realidad parecían payasos, ante tanto heterosexual que había en el evento, había gente bastante descuidada, también los infaltables “gay estirados”, que nunca faltan en este tipo de eventos muy proporcionados y nosotros, Guille y yo, en un rincón, esperando que llegara Gian y su novio, cuando finalmente llegó, él nos vio, pero no se acercó y se hizo el loco, yo no sabía qué hacer ¿ir o no ir?, ¿si nos hacia roche?

Le pedí a Guillermo que me esperara un rato, iba a tomar aire afuera, pero no me di cuenta que la pareja de Gian, también había salido para comprar cigarrillos y fumarlos afuera, no me quedaba de otra, Gian estaba solo, tenía que hablar con él. Volví a entrar y mientras lo buscaba, Guille me dijo “están en la barra ¿quieres ir?



-Vamos - le contesté.

-hola, Gian ¿Cómo has estado?- le pregunté.

-hola, Pablito, muy bien, con novio, te lo presento – me contestó.

-hola, un gusto, te presento a Guillermo – le dije a su pareja, quién en realidad no era muy atractivo que digamos, es decir, el novio de Gian se parecía a Cholafest, las expectativas lo traicionaron.

-¿no has venido con nadie? – me preguntó Gian.

-no, sólo con Guillermo – le respondí.

-yo vine con mi novio, por fin, encontré lo que quería, lástima que aún sigas solo – me dijo emocionado y pensando que ello me iba a afectar, es decir, en Lima hay muchas personas con pareja, ya estuviese muerto, si ello me afectara.

-me alegro por ti, de verdad, vamos a ir a comprar tragos y regresamos – le dije y salí del local una vez más, algo triste, Guillermo me siguió.

-tú no estás triste porque él tenga un novio y tu no, tu estas triste porque te duele que alguien, a quien tu considerabas un mejor amigo, te haga sentir mal – me dijo Guillermo.

-Sí, es verdad, aún está resentido ¿viste como después que nos fuimos hablaron mal de mí? – pregunté.

-creo que eso no te debe de preocupar – me contestó.



Mientras bailábamos, estaba molesto, Gian no dejaba de besuquearse con su novio en mi cara, realmente no me molestaba, pero él pensaba que a mí sí, en una de esas, le comienzo a bailar, para ver si es que me correspondía y me quito la botella de cerveza que tenia, tomó y se la pasó a su novio.



-no se la pases – le dije.

-invítale – me contestó.

-no lo conozco Gian – le dije y le quise quitar la botella y él hizo fuerza, deje que la tomara.

- no la chupes mucho, no me gusta – le dije a su novio, luego de eso la limpie en su cara.



Era oficial, Gian me estaba castigando por algo que pasó hace mucho tiempo, Gian, mi mejor amigo, me quería hacer pasar un mal momento y fue por eso que fue, porque él sabía que yo iría y yo fui porque sabía que Gian iría ¿hasta qué punto puede una persona castigarse por palabras que dijo en algún momento de amargura sin pensar, hasta qué punto puede una persona sentirse culpable y permitir que alguien te castigue de esa manera? Lo que sí es cierto, es que nunca voy a rectificarme sobre lo que le dije en ese momento de amargura, porque era verdad y lo sentí, yo no soy uno de sus tantos amigos hipócritas que sólo están para servir de pañuelo y terminan permitiendo que se hable mal de Gian a sus espaldas, soy alguien a quien le gusta decir lo bueno y lo malo de sus amigos en su cara, aunque esto signifique que se tenga que molestar.

Era oficial, Gian aún estaba resentido y molesto conmigo, nunca hablamos del tema, del por qué nos peleamos, tampoco sabía hasta cuando iba a durar su amargura contra mí y lo tenía que solucionar, tenía que sacarme el clavo de una vez, porque en todo caso, los dos nos dijimos cosas que nos lastimaron en algún momento. No sé cuando hable con él, no sé cuando arreglaremos nuestra situación amical, no sé si él aún piense que soy un estorbo, no sé hasta cuando él piense castigarme por algo que los dos hicimos, pero lo que sí sé es que yo ya no iré a un evento mediocre y sin sentido, para tratar de resolver algo con Gian, lo que sí sé es que no me seguiré castigando a mí mismo con palabras o actos que no me hacen sentir muy cómodo, porque creo que eso puede hacer más feliz a un mejor amigo, porque creo que a pesar de todo, más de cinco años, no se pueden tirar al tacho de basura tan rápido y menos por una pareja con la que de seguro terminará en algún momento, porque el amor no es cosa de unas semanas, como siempre ha creído Gian, sino el amor es cosa de toda una vida, pero algo sí sé y lo tengo claro, si Gian no está ni un poquito dispuesto a arreglar las cosas conmigo, después de que hable con él o pase un tiempo prudente, no me quedará más remedio que resignarme y con el dolor de mi corazón llamarlo mi ex gran mejor amigo.




Share:

0 comments:

Post a Comment