7.24.2011

31. A María

Lima, la ciudad de las experiencias, suena tan bien en teoría, pero muy mal en la práctica. Ella era María, una mujer de esas tan convencionales y a la vez tan ilusionadas del amor, ella, vivía en Lima, exactamente en el distrito de Miraflores en un departamento de los tantos que hay ahí, era abogada, recién egresada, se independizó muy joven de su familia y llevaba casi tres años con un chico, su nombre era Julián, él como muchos hombres en Lima, no creía en las formalizaciones, ella, como muchas mujeres en Lima, necesitaba de proyecciones y formalizaciones para sentirse segura que ese chico la amaba.
A simple vista son incompatibles, a simple vista no podrían estar juntos; sin embargo, duraron tres años y a pesar de muchas dificultades pudieron sacar su relación adelante, lo malo es que este modelo de relación no tiene sustento lógico, pero ¿acaso el amor lo es? Ella se ilusionó muchísimo, él sólo la quería, ella pensó en que él cambiaria de parecer, él sólo la quería, ella estaba equivocada, él sólo la quiera. Lo cierto es que no puedes hacer cambiar a las personas, porque estas pierden su esencia, si no para qué estamos con alguien entonces, ¿para cambiarlo? Él no iba a dar marcha atrás sobre su idea de “no a la formalización” y lo cierto es que por más que pasen veinte años, si es que él no sentía algo intenso por ella, simplemente, no iba a dar ese segundo por paso, aunque duela aceptarlo, esa es la verdad. María en su desesperación de no saber qué hacer, pero sobre todo por el sentimiento de soledad que la embargaba; además, por miedo a quedarse sola o no casarse, alzo su voz y le contó esto a la persona que más confiaba, su hermana, pero al no encontrar respuesta clara, quedó desconcertada, en ese momento, yo, Pablo, que había escuchado la conversación entre María y su hermana, traté de ayudar.

-       Él me dijo que no estaba preparado para proyectarse en estos momentos con alguien, él quería terminar su carrera y mejorar su estilo de vida, yo sólo quería que él me diera alguna esperanza para poder sentirme segura; sin embargo, no me las dio, me dijo que no pensaba en casarse, ¿acaso no me quería? – me contó, en ese momento, me sentí tan identificado, dado que me había pasado algo similar con MAIN, pero definitivamente las situaciones no eran iguales.
-       Yo creo que sí te quiere, pero sus ideas no son compatibles entre sí, debes de buscar a alguien que realmente piense como tú, no encontrarás a alguien con todas tus ideas, pero sí con las básicas, alguien con quien divertirte, con quien vivir la vida y poder ser feliz cada día, alguien que se entregue a ti, en cuerpo y alma – dijo, la voz de la experiencia.
-       No lo había pensado de esa manera, él me llamo ayer en la noche para preguntarme sobre algo sin importancia ¿Por qué, acaso no le basto con lo que me dijo? – me preguntó cómo si exponer sus ideas fuera malo o tal vez fue porque no escuchó lo que ella quería oír.
-       Él te dijo su manera de pensar con respecto a las relaciones y si tú no estás de acuerdo, lo mejor es terminar, tu decisión fue buena, al llamarte lo único que hizo fue demostrar una vez más que le sigues interesando, pero lamentablemente, las ideas básicas de esa relación hacen que se vuelva inconsistente y ello lástima – contesté, mientras la miraba muy fijamente a los ojos.
-       Saldré este fin de semana con mis amigas y cambiaré un poco mi círculo y los lugares a donde voy, necesito variar un poco ¿verdad? – preguntó.
-       Todo lo que hagas para sentirte mejor está bien – respondí.

Minutos después,  voy hacia donde estaba y la invito para ir a un conocido parque de diversiones limeño ese fin de semana, después de mis exámenes y después de sus salidas, ella me responde que está de acuerdo y luego me llega un mensaje a mi celular, que decía “gracias, hermano”, no me lo esperaba.


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