8.14.2011

34. A cien por Hora

En un mundo donde hay tantas noticias malas, en un mundo que parece que todo está de cabeza y gobernantes y gobernados no se ponen de acuerdo para hacer de nuestra historia algo mejor, hace unos días, yo recordé, que sin mucho esfuerzo, podía ser feliz, tal vez no con la intensidad que deseo, pero lo podía ser, lo único que me faltaba era lanzarme y por única vez en la vida pensar en mí. Fue feriado largo y todo un país celebraba, había excedido todos los limites de permisos y autorizaciones de mi casa, es más, casi me había ido a vivir al departamento de Jerly Castillo, salidas nocturnas hasta el amanecer, tragos, chicos, gente y música, pero no estaba solo, estaba junto a mis amigos, Guillermo Rivarola y el dueño de casa, se supone que la idea era sólo pasar un fin de semana tranquilo y sin muchos sobresaltos, pero la realidad fue lo opuesto, todo comenzó el día miércoles, justo un día antes del mensaje a la nación del nuevo presidente del Perú, salimos a festejar que el mundo se iba a acabar y después de regresar a las seis de la mañana, junto a un polizonte, que despertó con nosotros y que después tuvimos que sacar del departamento de Jerly, tuve que regresar a mi casa para dar explicaciones a mis padres de donde había estado. Ese mismo día, no dormí, salimos a un almuerzo familiar, en la tarde, me vuelven a llamar para continuar con los festejos, pero para ello había dicho que me iba a quedar en el departamento de Jerly hasta el sábado, dicho y hecho, esos tres días fueron los más explosivos de mi vida, aunque no tan explosivos como los de Guillermo, quien triunfaba noche a noche, dado que no tenía que hacer ningún esfuerzo para que todos los chicos se le acercaran, lo raro es que no sabía que era ¿era él o el trago mezclado con RED BULL que había tomado sin parar todos esos días?, lo cierto es que mi querido amigo Guillermo es otra persona cuando hace esas mezclas misteriosas y lo cubre una magia siniestra que hechiza a todos los que pueden llegar a verlo, dado que Guillermo tenia la mesa servida, sólo faltábamos Jerly y yo, el primero trataba de treparse a cuanto chicos podía, mientras que yo, trataba de ver si alguien me miraba como para buscar salir de la disco, que ciertamente ya me estaba comenzando a aburrir, Jerly logró su cometido, entre risas y manoseos. Lo cierto, es que ese fin de semana largo, lo único que quería era distraerme un poco, después de un ciclo universitario tan complicado y una vida amorosa tan tormentosa, que había cerrado su primer capítulo. No puedo negar que hubo momentos en los que me puse a pensar en Mr. X, recuerdo que mientras Guillermo y yo íbamos hacia el departamento de Jerly Castillo nos encontramos con Daniel Fort y su novio.




-Mira, ahí está Daniel Fort y su novio, los voy a saludar – le dije a Guillermo.

-¡Daniel! ¡Daniel! ¡Voltea! – le dije a Daniel Fort, pero este no me escucho o no me quiso escuchar, así que lo llamé y le dije que volteara, a pesar que estaba a un metro de mí.

- ¿Cómo estás? – le pregunté a Daniel.

-bien bien, ¿tu como estas? – me preguntó Daniel.

- yo bien, vamos a la casa de un amigo – respondí.

- ok, nosotros a una disco, te cuidas, hablamos en otro momento – me dijo Daniel, luego se fue y Guillermo me preguntó.

- ¿El es Daniel Fort del que escribes a veces? – me preguntó Guillermo.

- sí, él es – respondí.

- o sea su novio… - me dijo Guillermo.

-sí, sí, sí, pero yo no me voy a meter, se lo prometí – le dije firmemente a Guillermo.

- ¿sabes? Yo creo que Daniel tiene un sentimiento de autodestrucción – me dijo Guillermo.

- ¿Por qué? – le pregunte muy extrañado a Guillermo.

-porque una persona racional no puede permitir que le hagan todo lo que escribiste, es decir, puede que lo ame, pero antes de querer a alguien debes de quererte a ti mismo, pero en su problema al fin y al cabo – dijo Guillermo, ante mi atónita reacción.

- puede ser verdad, lo cierto es que le prometí a Daniel no meterme más en su vida y es eso lo que voy a hacer, por más que su novio tenga un perfil buscando no sé qué en una conocida pagina de perfiles, no me voy a meter en su relación nunca más, se lo prometí y eso lo que voy a hacer, ahora cambiemos de tema – le dije a Guillermo ante su atónica reacción.



La verdad es que fue un fin de semana no sólo de una juerga extrema como nunca antes había tenido, fue un fin de semana, no sólo para conocer chicos nuevos, sino para reafirmar a mis amigos, aquellos que te apoyan y que por las cosas del destino están contigo, aquellos que has formado con confianza, lealtad y cariño.


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2 comments:

  1. t amo marco, eres parte de mi =)

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  2. soy YO jajaja Jerly, t amo eres parte d mi vida =)....nos vemos prontoooooo jojojojojo y nos llamamos jojojo =) me encanto.

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