9.04.2011

38. Nueva Aventura

Yo sabía que Lima era una de esas ciudades locas y extrañas, donde cualquier cosa te podue pasar, pero lo que me pasó a mí, no tiene nombre.
Mientras dormía y estaba tapado como una momia dentro de mi cama, algo muy extraño sonó en las afueras de mi casa, me desperté y fui a ver por la ventana qué era, no lo podía creer, eran caballos, exactamente cinco que eran transportados por un enorme camión estacionado en las afueras del club que se localiza al frente de mi casa. Lo peor de todo es que estos animales hacían muchísima bulla, pero la pregunta era ¿Qué hacían caballos varados al frente de mi casa?

Horas después, decidí ir a preguntar al club privado, porque habían llevado ovejas escandalosas a un sitio meramente residencial, ellos me respondieron que sólo era cuestión de días, que era un evento que se iba a realizar en el club, por eso iban a traer una cierta cantidad de animales más.

Ese fin de semana, cansado por el zoológico que se había formado al frente de mi casa, decidí salir con mis amigos de siempre a tomar unos tragos en el centro de Miraflores, Jerly Castillo, se iría en unos días y teníamos que organizar una despedida con los amigos más cercanos, mientras conversábamos, Jerly nos contó que también tenía un problema similar al mío, la única diferencia es que en el edificio en donde vive, la señora del departamento de al lado, había rentado su propiedad a un par de chicos, a quienes se les suele ver en discos, haciendo de Drag Queens, ya imaginaran el escándalo que hacen cuando tienen una reunión o algo por el estilo.

Había pasado una semana desde que se mudaron y fueron tres las reuniones, que habían organizado, Jerly tenía que preparar todos los documentos para su viaje y no podía concentrarse, así que iba a una cafetería con su laptop a prepararlos; sin embargo, ese mismo día, cansado de tener que caminar cinco cuadras para llegar a la cafetería, decidió tomar a las cabras por los cuernos. Jerly sabía que muy en el fondo, ellos seguían siendo hombres y podían llegar a una buena negociación.
-¿Quién es? – pregunto la cabra desde su escondite.
-Soy el vecino de al lado – dijo Jerly.
-Si dime, ¿qué necesitas? – dijo el delgaducho inquilino.
- Bueno es que ya van tres días seguidos en los que ustedes hacen reuniones y la verdad es que son un poco ruidosos, tengo trabajo que hacer y me distraen los gritos de sus invitados, me gustaría llegar a un acuerdo con ustedes, si hay alguien en este edificio que sabe de fiestas soy yo, así que los comprendo perfectamente – dijo serenamente Jerly.
- Oh, querido cuánto lo siento, bajaré los decibeles – dijo el inquilino.
- Muchas gracias, en todo caso, me gustaría presentarme me llamo Jerly Castillo – dijo Jerly.
- Francisco y al que ves poniéndose la faja es Valerio – dijo Francisco.
- Bueno sin nada más que agregar, me despido – dijo Jerly, pero antes que saliera…
-¡¿ya se fue la pasiva?! – pregunto Valerio.

Jerly sólo atinó a seguir su camino, como si no hubiera escuchado, los dos inquilinos dentro de la casa se burlaron de él.

Luego de reunirnos Guillermo Rivarola, Jerly Castillo y yo, en el bar de siempre y de no acordar nada sobre la despedida de Jerly, dado que no teníamos dónde organizarla, regresé a mi casa y leo mi bandeja de entrada, era mi ex mejor amigo Gian Benavente, me había enviado un correo, diciéndome que me había visto hace unos días atrás en el teatro de mi universidad y que necesitaba hablar conmigo, esa misma noche lo llamé y conversamos largo y tendido, nos amistamos, pero definitivamente, pasará algún tiempo para que nuestra amistad vuelva a ser la misma.
Esa madrugada, seguí escuchando los gritos continuos de los animales al frente de mi casa y decidí tomar cartas en el asunto, fui directamente a las seis de la madrugada a la puerta del club, con la intensión de encontrarme con algún administrador, pero no encontré a nadie, sólo al vigilante, que me dejo entrar donde estaban los animales, no puedo negar, que me cautivé y me sensibilizó lo que vi, eran animales recuperados de los diversos circos de Lima, muchos maltratados, que eran expuestos, para que alguna empresa pueda adoptarlos.
Muchas veces nosotros prejuzgamos cosas que tienen una imagen mala, pero que en el interior pueden tener una historia muy distinta de la que aparenta.
Así que decidí ir a vivir por tres días al departamento de Jerly, en cinco días su avión partiría hacia el interior del país y nadie, ni él mismo, sabían cuándo regresaría, así que le caí de sorpresa con mí maleta, en ese momento no pensé en el otro problema en el que él vivía, cuando me vio con la maleta, lo primero que me dijo fue “no lo vas a soportar”.

Esa misma noche en su departamento, felizmente, los chicos de al lado no hicieron una reunión, pero la noche siguiente sí y fue tanto el escándalo, que decidí irme a mi casa, me acosté y me levanté a las nueve de la mañana. No había bulla de animales, me pareció extraño, así que decidí volver a hablar con el de seguridad, él me dijo que ya se habían llevado a todos los animales, dado que hasta ayer era el evento para salvar a un animal, es decir, justo el día en el que yo no estaba.
Me sentí un poco mal por los animales y sobre todo por lo que sentí cuando los prejuzgué, pero sabía que estaban en buenas manos ahora y que eran felices ahí.

Al día siguiente, en la tarde, Jerly me llama para contarme que ya teníamos un lugar donde hacer su despedida.

-Pablo, ayer en la noche, mientras tú te ibas a tu casa, yo decidí ir a sabotear la reunión de los delgaduchos, pero adivina, al final, estaban tan ebrios, que me invitaron y nos hemos hecho amigos, esa noche triunfé, habían chicos guapos – dijo emocionado Jerly.

Hasta que llegó el gran día, Jerly tenía que llevarse un gran recuerdo de todos nosotros y la reunión fue perfecta, estaban todos y duró hasta altas horas de la noche. A veces muchas personas parecen algo que no son y tenemos que arriesgar para conocerlos mejor, tal vez podremos encontrar a alguien espectacular o amigos que te duren para toda la vida.
- ¡Hey tu, el de las pestañas! – dijo Valerio.
- ¿Quién, yo? Porque no veo a otro – pregunté, mientras estaba con Guillermo, Jerly y Alberto Villanueva.
- ¡Quiero ver si estas regia, date un vueltita! – exclamó Valerio de una forma muy feminina.
- ¡Quiero verte a ti primero, hermana! – solicité.

Después del espectáculo.
- Ahora tu – preguntó Valerio.
- ¿así?, ¿es suficiente? – pregunté, después de dar la vuelta.
- ¡ahora el polito! ¡quítatelo!– exclamó con descaro Valerio.
Hice una señal negativa y me senté, todos rieron y siguieron tomando. Mis amigos y yo, estábamos fascinados con la fiesta y naturalmente, lloramos por el distanciamiento de Jerly, quien siempre quedará en nuestro corazón. Mientras nos abrazábamos, nuestros nuevos amigos nos dijeron “¡dejen los llantos y a bailar!”.
Guillermo me comentó en ese momento que tal vez la sociedad les hacía la vida imposible y yo le respondí "No te preocupes, por lo que veo ellos llevan una muy linda y divertida vida".

...
Para Jerly Castillo, por siempre.

Amber “Above the Clouds” from Jamin Ruhren on Vimeo.
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1 comment:

  1. Que hermoso relato, espero seguir leyendo nuevas aventuras de Pablo y sus amenas anécdotas!

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