11.26.2011

45.Dolor Placentero I

El fin de semana pasado en la mañana.

-Jerly mis padres se fueron de viaje, llama a Guillermo y dile que venga contigo– dije mientras hablaba por teléfono.
- Hoy no podré, estoy obligado a tener que salir con Bruno Vásquez.
- Pensé que cuando te fuiste  de viaje dejaron de salir…
-sí, pero hemos vuelto, además tengo que salir con él, dado que… tu sabes, por el departamento…
- ¿aún le sigues aceptando los regalitos al señor?, entonces tráelo.

Mis padres habían viajado por una semana fuera de Lima y tenía que aprovecharlo. Así que organicé una pequeña reunión un viernes por la noche, dado que en pocas semanas me iría de viaje a Los Estados Unidos.

Guillermo Rivarola, hace unas semanas, había estado saliendo con Piero Mejía un compañero de trabajo del quien se enteró que era gay por investigaciones que duraron más de un mes y por información que otro compañero de trabajo, heterosexual, le proporcionó.

Las semanas en las que estuvieron saliendo, fueron fabulosas para Guillermo, tragos, eventos, correos divertidos, comunicación continua, como si fueran grandes amigos.
Lo cierto es que era la primera vez que salía Guillermo salía con alguien de verdad, sin que él lo haya estado alucinando primero, todo era real. Además, en el trabajo le iba muy bien, la empresa de comunicaciones, había contratado a nuevo personal, dado las mejoras económicas de la misma. Eso último, fue el inicio del fin.

En la fiesta por el aniversario de la empresa, Guillermo conoció a Jack del Moro, un nuevo periodista, obviamente gay egresado de la PCUP, con el que se  hizo rápidamente amigo, salieron a tomar algunos tragos en algunas oportunidades y en una de esas salidas, Guillermo le presenta a Piero, un poco tímido, este último al inicio, compatibiliza con Jack, semanas después, Guillermo deja las salidas continuas y también de ver a Jack por cuestiones de trabajo, hasta que se citan el día de mi fiesta.

Ese día Guillermo, Bruno y Jerly, vienen juntos, Guillermo me presenta a Piero y este último a Jack, quienes habían venido juntos también.

- Ahora que está aquí Guillermo, mi mejor amigo, presente, me gustaría hacerte una pregunta Jack - le dijo Piero a Jack.
- ¿cuál?...
- Me gustaría… tener algo más serio contigo…
- a mí también me gustaría… - dijo Jack muy emocionado y aturdido, el sueño por años de Guillermo y justo lo que él hubiera querido responder en un mismo momento.
- ¡felicitaciones! – exclamó Jerly y fue a darle un abrazo a Jack, con una gran sonrisa.

Obviamente Jerly no sabía lo que Guillermo sentía por Piero, lo cierto es que ese día, al termino de mi fiesta, los tres nos quedamos a limpiar mi casa.


-¿Cómo es posible que pudiera pasar? Pensé que me lo propondría a mí – dijo Guillermo algo enojado.
-Terminarán, ha sido muy rápido – contesté.
-Sólo se conocen unas semanas ¿y si es amor a primera vista? … - dijo Guillermo.
-Ay por favor… eso no es amor, sólo son dos personas que están arrechas y quieren tirar… - dijo Jerly sabiamente.



Mientras tanto, después de despedirse, Jerly fue a dormir donde Bruno, que lo esperaba y que lo deseaba con todas sus fuerzas.

Esa noche, Jerly no besaba los labios de un hombre mayor y Jerly no sentía las manos de un hombre mayor…


-Espera un momento, voy al baño – dijo Bruno.
-Te espero.
 

Lamentablemente, el culo de Bruno sí era de un hombre mayor. Esa noche, Jerly escapó del departamento de Bruno, como también salió del departamento que le había rentado. Decidió alquilar uno más barato y dejó de verlo.


Esa misma mañana, suena mi teléfono.

-Hola? - pregunté, pero quedaron en silencio, no quise llamar al número que aparecía en el registro, como no estaba en mi directorio, no le tomé importancia.

Minutos después vuelven a llamar del mismo número.

-¿hola? –pregunté.
- Pablo… soy Daniel… - era MAIN.

¿Cuándo el optimismo, supera el dolor?

Existe una línea muy delgada entre el dolor y el placer. Lo cierto es que una relación amorosa no es una, sin la existencia de este primer factor, en otra palabras, una relación sin dolor, es una relación que no existe, pero la pregunta es ¿cuándo cruzamos la línea?, ¿Cuándo el dolor deja de ser placentero y nos convierte en masoquistas?, ¿Cuándo el dolor deja de ser un motor de emociones? Y la más importante ¿Cuánto es suficiente?


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1 comment:

  1. eso de culo de hombre mayor me recuerda a Samantha de Sex & the City XD... esta interesante, voy a ver la parte 2 ;)

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