3.25.2012

54. Neo-Heteros

Ha pasado exactamente dos semanas desde que llegué a este país y de que conozco a mis compañeros de piso y ha sido difícil poder aceptar que estoy confundido, es decir, siempre he tenido un concepto bastante “cuadriculado” sobre los heterosexuales, pero con lo que he tenido que vivir todo este tiempo, he quedado entre confundido o distorsionado en mi pensamiento con respecto a estos.

Siempre he creído que estos son una mezcla entre tradicional, macho, sencillos, dominantes y varoniles en todo sentido; sin embargo, desde que conocí a mis tres compañeros de piso he tenido que abrir un poco más mi mente de la que tenia acostumbrada a abrirse. Mi compañero de piso se llama Franco, además, comparto el baño con dos de sus amigos que se llaman Alberto, del que ya he hablado antes y Omar, un uruguayo criado en Chile.

Siempre creí que la clase alta en cualquier país feminizaba un poco a los hombres, pero lo cierto es que creo que en este caso se ha batido todo tipo de record. Usualmente mis compañeros de piso se reúnen en mi cuarto para hablar de todo menos de mujeres, al principio, me pareció raro, dado que los heterosexuales peruanos lo único que hacen es hablar de futbol y mujeres, entonces pensé que de repente las costumbres eran otras. Pasó el tiempo y cuando se ponían a escuchar música, esta normalmente eran baladas o música romántica, que normalmente un heterosexual no compartiría ni cantaría con sus demás colegas.

Una mañana una canción de una desconocida chilena en el mundo latino me despertaba, era una canción que normalmente los gays peruanos escucharían en una noche de fin de semana, el punto es que Franco la cantaba y se podía ver el gozo que filtraban de sus venas, creo que un poco más y este se ponía a bailar las coreografías de la cantante, mejor dicho lo hizo disimuladamente. Yo pensé que era el del problema, dado que había estado acostumbrado a sólo salir con amigos gays y había dejado de lado salir con personas heterosexuales. Posiblemente, yo sí era el problema. Sin embargo, la gota que derramó el vaso y que me hizo dudar fue cuando en una noche fría de invierno en Colorado los tres amigos chilenos comienzan una de sus tantas charlas, todo estaría bien si no fuera porque Alberto comienza a hablar de moda y no era de moda deportiva de la que hablaba, sino de alta moda italiana y hace de esa conversación, inclusive más femenina de las que yo hablo con mis amigos gays. Recuerdo que un día traté de hablar en Lima con Luis Castillo, quien es mi mejor amigo heterosexual, sobre cuál era la mejor marca para afeitarse, la conversación sólo duró cinco minutos porque él me preguntó “¿por qué hablamos de esto?”.

Lo cierto es que estas personas sabían demasiado sobre moda, estilo y demás, pero todo hubiera estado bien si ellos no hubieran comenzado a hablar mal de los que no se vestían con ropa de algún diseñador, entonces apareció una gran duda sobre mi cabeza ¿mis compañeros de piso son gay?

Hasta el momento seguía pensando que yo había sido el del problema y que las paradas y movidas de mano, bastante amaneradas y/o femeninas de Franco, con quien comparto el piso, sólo eran mi imaginación.

-Hola, ¿está Franco? – me dijo hoy una peruana a la que le encanta rodearse de gente extranjera para asegurarse un alojamiento en futuros viajes en la región y la que siempre pensé que era muy inteligente al hacerlo, tenía con qué.
- La verdad no está, salió a ver ropa – respondí.
- oh, qué pena. ¿Con Betty (la mejor amiga de Franco)?
- no, con Omar - recordé que esa misma mañana hablaban sobre ir de “shopping” a las tiendas de ropa.

La peruana sonrió y su acompañante argentino del día también.

En mi vida nunca había vivido, ni compartido mi habitación con nadie, desde los cuatro años que dejé la cuna, siempre he tenido un cuarto solo y lo cierto es que se hace muy difícil poder acostumbrarme a la idea de compartir mi espacio con otra persona por el resto de mi vida porque una cosa es pasar una o dos noches apasionadas con una personas a quien quieres y otra tener que estar obligado a tener que pasar con gente que nunca has visto en  tu vida y que descubren tus costumbres y manías, pero me hago la idea de que esto va a durar tres meses.

Todo este tiempo he estado cohibido y bastante tímido, tan tímido que cuando me cambiaba me metía al closet para hacerlo, entre los tres chilenos que aman hablar de moda y a la que también amo en secreto y que gracias a ellos he podido aprender más sobre una de mi ahora grandes pasiones, sin embargo, no lo estaré más o por lo menos trataré. No sé si serán otras costumbres o si será mi imaginación, dado que según Alberto, él tiene enamorada, a pesar que nadie la conoce ni por foto ¿pantalla? No lo sé, pero seguiré con mi investigación.

-       Oye Pablo, ese tipo es gay – me dijo Edgardo luego de volverlo a ver hace unos días.
-       ¿Franco? no lo sé, espero que sí, así podré tener a un amigo gay, no para tirar, dado que dudo mucho que pueda tirar con él, ya lo marqué como amigo, tu sabes...
-       ¿lo marcaste como amigo? ¿amigo? Será amiga, como me lo describes dudo mucho que ese tipo pueda usar su pene, tanto como su ano – dijo Edgardo, sin importarle nada ni nadie.
-       Qué bueno que estamos en Estados Unidos y nadie nos entiende, Edgardo – respondí.

Días después, luego de que muchas cosas inimaginables pasaron me encontraba con Franco hablando del amor y de las personas que nos marcaron en un pasado y mientras lo veía comer me puse a pensar que gay o no, todos somos diferentes, todos alguna vez nos hemos enamorado, hemos llorado, hemos sentido o hemos amado, él y todos hemos tenido alguna vez una persona que nos ha quitado el sueño y que nos hacía feliz con tan sólo su sonrisa.  Hoy por hoy, creo que ya no escribo por la esperanza de encontrar al amor de mi vida, sino por todos aquellos hombres solteros que aún creen en ese magnífico y fabuloso sentimiento que nos eriza el cuerpo y nos lleva a otro mundo. Sean o no sean gay  aprecio y admiro a mis compañeros de piso porque sin vergüenza demuestran lo que más les gusta sin disimular, sin caretas y sin miedos como yo sí tengo.

Share:

0 comments:

Post a Comment