4.02.2012

63.Condicion Critica

Cuando recien llegué a Colorado, le hice una promesa a mi ex compañero de piso, Franco.



- Estoy seguro que en este viaje ganaré miles de experiencias – dije muy contento, el segundo dia, después de llegar a Colorado.

- ¿así? ¿Cómo cuales? – preguntó Franco.

- No lo sé, pero sé que habrán muchas malas o buenas, no importa, el punto es que seré muy feliz… ya veras – dije muy sonrriente.



Existen muchos recuerdos, anécdotas e imágenes que pasan por mi cabeza de las semanas pasadas. Muchas son malas, algunas otras son buenas, pero no puedo negar que casi todas me han marcado.

Mientras cocinaba en mi nueva habitación, luego que me mudara hace algunos días del cuarto de una amiga que me apoyó durante casi una semana, después de que se ventilara mi blog a personas ajenas a la tendencia, puedo decir firmemente que salir de aquella cárcel donde vivía con aquellos personajes del que comenté y fantasee durante muchas semanas fue una de las mejores desiciones que he tomado desde mí estadía en Colorado. No sólo gané dos amigas que fueron mi soporte constante ante los avatares que aparecían en el camino hacia la liberación total, sino que tambien fueron una fuente de alegrías, que ahora en esta nueva habitación y soledad, necesitare más que nunca.



Franco, antes de irme, tenia para mi innumerables amenazas que consistían en contarle lo sucedido a la jefa del departamento y a la encargada de donde vivo, como si aquello tuviera que interferir en el trabajo que yo desempeñaba, al igual, él que le contaría todos los detalles a los encargados del alojamiento para que yo pagara la penalidad de la mudanza y se me heche toda la culpa de lo sucedido a mí. Estas amenzasas las recibía constantemente mientras estaba en la pieza de la amiga que me ayudó. No soporte más y el mismo lunes cuando fui para conversar sobre el cambio de habitación con los encargados de alojamiento, les conté todo lo sucedido, sin miedo, sin caretas y con todos los mismos detalles que seguro Franco iba a decir; aquella mañana, ante una atenta encargada de alojamiento, rebelé mi verdadera identidad ante todos, no sentí vergüenza, lo que sentí fue que una batalla la había ganado, la encargada escuchó lo que había sucedido y me dijo que aquello no interfería con lo laboral y que era ridículo que aquellas personas se sintieran incómodas conmigo, dado que la hombría no se lleva sólo de nombre sino también en el espíritu, pero era comprensible, sobre todo para Alberto y su edad, dado que Franco siempre dejó que desear; además, era mi vida personal la que exponía y no enteramente la de ellos.



No me cobró nada y me dio una habitación vacia, estaba feliz por el cambio, pero sobre todo porque había una persona que entendía el problema que otros habia creado hacia mi. Mientras hablaba con ella se me quebró la voz, no porque me sientiera triste, sino porque me sentía comprendido.



Salí con mi nueva llave, eran las ocho y media, tenia que ir a trabajar, podía ir y seguir mi vida normal o podía terminar con la duda que aún seguía en mi cabeza, las amenzas de Franco seguían ahí, sobre si mi vida personal y mi blog afectaban mi trabajo. La pregunta era simple e iba dirigida hacia mi jefa, estaba cerca de su oficina, yo ya le habia escrito antes, sin respuesta alguna, lo cierto es que era ahora o nunca, caminé por la pista y cuando estoy a punto de llegar a la puerta me encuentro con ella.



- Queria hablar con usted respecto a un gran problema que creo que originó mi compañero de piso – dije.

- Oh, tu eres el del correo, lamento no haberte respodido antes, pero si lo he leído. ¿te parece si entramos a mi oficina? – preguntó ella al escuchar mi voz quebrandose.



Luego de entrar a la oficina y que me ofreciera un poco de agua y asiento.



- Pablo, cuéntame… ¿Qué paso? – preguntó tiernamente.

- Basicamente es lo mismo que le dije en mi correo sobre mi blog y todo el problema que han originado hacia mi, debido a eso me acabo de mudar hoy… - paré, porque no podía más, mis ojos estaban a punto de estallar, lo cierto es que no sé si de tristeza o de cansancio.

- ¿te sientes bien, Pablo? – preguntó mi jefa.

- No, no me siento bien… - no pude más y comencé a llorar.



La verdad es que no sabía porque lo hacia, no me sentía triste, pero tampoco feliz. Me sentía solo y me sentía incomprendido antes de hablar con mi jefa, lo cierto es que al ver su preocupación por mi, hizo que aquellos miedos que tuve encarnados en mi piel, desde que Franco comenzara esta guerra, desaparecieran por completo. Creo que lloré sólo por el hecho de que habían personas alrededor mio que se preocupaban por mi, siempre pensé que en estos tres meses de estadia estaría sólo, sin conocer a nadie, pero no, esa semana me demostró que a pesar de todo habia gente que me quería tal y como yo era, sin aquellas caretas que me habia puesto, y una de ellas era mi jefa, hasta hoy no puedo olvidar como a ella tambien casi se le caian las lagrimas al escuchar mi relato, pero aquello es un secreto, ella siempre se mantuvo fuerte, en todo momento. Creo firmemente que mis lagrimas no fueron de tristeza ante un ser tan infeliz como Franco y sus maldiciones constantes y es que sólo un ser infeliz e injusto puede alegrarse con la preocupación de otros, creo que mis lagrimas fueron de agradecimiento y tranquilidad, una tranquilidad que no duraría mucho tiempo.



Luego de conversar largo y tendido con ella y de que me dijera que mi puesto de trabajo estaba completamente seguro gracias a que en los Estados Unidos es completamente legal escribir lo que uno quisiera, siempre y cuando no escriba dentro del trabajo, además de darme su apoyo ante cualquier abuso que pueda recibir de las personas que hayan leído mi blog; salí, sequé mis lagrimas y no tuve miedo, no tuve vergüenza de ser quien era y pude estar seguro que lo hacia no era un error y no lo era simplemente porque yo no hacia nada malo, mis intenciones no eran como la de mi ex compañero de piso, sino todo lo contrario. No estaba solo, mi blog, los seguidores de mi blog y las personas que me quieren o que les interesa mi integridad estaban conmigo.



Cuando llegué de trabajar, me mudé y dejé el edificio donde habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo. Antes de cerrar la puerta de mi antigua habitación, sentí que alguien llegaba, era Franco. Lo primero que pensé fue salir rápido, sin saludarlo, pero algo dentro de mi decía que tenia que solucionar esta estúpida rivalidad y no salir por la puerta falsa de un lugar que me dio tantos recuerdos y momentos inolvidables.



- ¿ Franco? – pregunté.

- Dime Pablo, ¿ya te vas, verdad? – preguntó.

- Sí, pero antes quería decirte algo… nunca fue mi intención hacerlos sentir incómodos, asquedos o molestos conmigo, no vengo a pedirte disculpas o perdón, sólo quería que entiendas que nunca fue mi intención hacerlos sentir así…

- Yo sé que no fue tu intención y voy a cerrar este tema de una vez por todas. Iré a hablar con la jefa del departamento, mañana mismo ¿te parece? – preguntó y replicó.



Me quedé pensando por unos minutos en silencio. Iba a ser imposible que aquellas personas entendieran cuál es el verdadero significado de mi blog, cuál es el verdadero significado que tiene para mi y otras muchas personas. Nunca iba a hacerles entender, dentro de sus enormes limitaciones y cerrados pensamientos, que muchos de mis escritos eran parte de un mundo pararelo creado por mi y por mis sueños, que eran privados y que nadie ajeno podía ingresar, que este blog no sólo era un lugar donde la gente leia fantasias sexuales o contenido gay. Este blog tenía mucho más que eso y si ellos se sentían identificados con los personajes, no era culpa mia. Cerré la puerta y me fui para siempre de su vida.



Cuando regresé a mí cuarto sentí haberme liberado de una gran carga emocional que habia tenido durante mas de una semana, pero esta libertad no duro mucho tiempo, a los minutos tocan la puerta.



- Hola, soy José, pedí esta habitación una semana atrás, posiblemente seremos compañeros de piso – me dijo.

- De acuerdo ¿Cuándo te mudas? – pregunté sin poner ningun obstáculo, pero con temor, dado que era de la misma nacionalidad de mi antigua compañero de piso.

- Hoy o mañana…



Al ver que era inevitable su mudanza, le conté lo sucedido con mi antiguo compañero de piso, en ese instante él lo aceptó, pero al pasar unas horas él me solicitó que buscara y me cambiara de cuarto, dado que tambien salía de una habitación con problemas, él costearía todo los gastos de mi traslado, pensé que era por miedo, esa noche no llegó a dormir.



Al día siguiente tenía que salir a trabajar una vez más, tenía en mi cabeza grabado todo el dia anterior, las palabras de Jose y la solicitud que me habia hecho ¿acaso era por el blog, acaso el problema que Franco originó me iba a perseguir para siempre como un fantasma en mí estadia en Colorado?

Cuando salí, fui a la oficina de alojamiento, en ella conocí a Tomas y Raquel, uno se quejaba por su compañero de piso y la otra sólo iba a pagar.

Cuando escucho la conversación de Tomas con la encargada de la oficina, descubrí algo que volvería a traer a mi mente el mismo recuerdo de preocupación de cuando vivía con Franco.



El compañero de piso de Jose era Tomas y este salía de su cuarto por problemas de amenzas, peleas y pagos incumplidos por parte de Jose hacia Tomas.

Lo primero que hice fue intrometerme en la convesacion, dado que Jose iba a vivir conmigo, la encargada me respondió que debía ir a hablar con mi jefa (una vez más) para hacer inválido el traslado o para que haya una reubicación. Tomas al ver mi preocupación y Raquel al escuchar el problema me convencieron para salir a distraernos un poco, en la salida me topo con Franco, estaba diferente, sí, habia ido a hablar con mi jefa finalmente, después de tantas amenzas, pero nunca sacó de la conversación nada en contra mio, al contrario lo suspendieron por una semana. Nunca quise que esto pasara y siempre traté de evitar que él tenga problemas por mí culpa. Cuando lo vi ya no tenia la misma sonrisa de antes, era otra mucho más apagada, sentí lastima al verlo solo y en esas condiciones, pero no me acerqué a dirigirle la palabra. Ya habia ganado la guerra contra Franco, pero aún habían batallas internas que vencer. En aquella oficina, encontré a dos personas que se identificaron con mi problema y a dos amigos con quien tal vez en el futuro pasaría los días más felices de mi existencia y sumado a mis otras dos amigas, sentía que todo iba a ser diferente para mi. Salimos todo el día y cuando regresé en la noche para cambiarme e ir a la única discoteca que hay en este pueblo, encontré a alguien sentado, esperándome, era Jose.



- Tenemos que hablar - me dijo.

- ¿sobre qué? – pregunté.

- Sobre el asunto del blog, hoy descubri cual es el contenido y no me ha gustado lo que me han contado, yo no quiero vivir contigo y la verdad tampoco quiero pagarte nada…

- Lamento oir eso, pero yo no puedo hacer nada al respecto, la única solución seria ir hablar con los encargados del alojamiento, mañana a primera hora - repondi

- Tu siempre quieres ganar, tu eres el que escribió todo lo que los de mi país comentan acá, yo no quiero vivir con alguien así, se pueden burlar de mi.

- Te entiendo. Yo no sé qué te hayan dicho de mi, pero supongo que te dijeron que soy una basura, enfermo… - dije, pero fui cortardo.

- Yo no creo que seas enfermo, yo creo que eres una buena persona, siempre lo he creido, desde que te vi la primera vez. Yo soy heterosexual (realmente se nota, no es como Franco), pero deberias entender la presión que nosotros tambien tenemos ante los demás.

- Entiendo y es por eso que ire mañana a hablar, pero quisiera, que sea cual sea la decisión de la encargada del alojamiento, se respete – respondi.

- De acuerdo, mañana vamos a hablar – dijo y se fue, esa noche tampoco fue a dormir en mi habitación y fue a la antigua con Tomas.



Antes de salir a la discoteca con mis dos nuevos amigos, me quedé pensando en Jose y en todo lo que me dijo en aquella conversación ¿acaso el fantasma de Franco seguía persiguiéndome?

Tal vez por su odio interno este ultimo se habia encargado de contárselo a todo su entorno y todo su entorno, se habia encargado de contárselo a las personas más cercanas a mi. Lo cierto es que jamás recibí una burla o desprecios de las personas, me trataban igual, pero una pregunta se asomó en mí cabeza ¿esto seguiría durante toda mi estadia en Colorado?



No puedo negar que me siento incomodo y hasta harto de tener que seguir dando explicaciones a la gente al respecto y la verdad es que tampoco tendría que dárselas. Esa mañana, Jose se adelanta en ir a la oficina, yo llego veinte minutos después. Lo cierto es que hubo un angel que se habia adelantado inclusive más que Jose, mi jefa del departamento. Habia dado la orden expresa de que yo me quedaría con el cuarto y que Jose seria movido hacia otro edificio, él y todas sus cosas. Cuando este salió de la oficina de la jefa del departamento de alojamiento para empleados, pensó que habia ganado con su relato trasnochado y repetido de Franco y sus compinches, pero no, luego yo entré a hablar con ella y lo único que me dijo fue “Pablo tu te quedas y Jose se va, esta pelea ha sido tonta y te pido disculpas por todo lo que te han hecho pasar”. Me quedé anonadado, no pude evitar que se me cayeran algunas lagrimas. Era el fin. La guerra habia terminado y no habia manera que se reabra, dado que tendría el departamento para mí solo por declaración expresa de la directora del resort.



Salí y Jose se percato que habia llorado, no dijo nada, no dije nada, sólo decidi salir a caminar un poco como solía hacer en mi eterna y querida Miraflores, caminar y olvidarme de todo, pero esta vez no iba a tener la mente en blanco, habia ganado. Un peruano le gano la guerra del Pacifico a los chilenos, más de cien años después, aunque suene tonto, no me hacia sentir orgulloso, pero me hacia sentir seguro. Mientras caminaba después de salir de la oficiona de alojamiento tuve un pensamiento “tal vez las criticas de las que tanto tuve miedo no eran las de los chilenos o quienes se pudieran enterar de lo que hacía, sino que tenia miedo de las criticas que yo mismo me ponía. La verdad es que siempre habrá alguien en la vida que en cualquier momento pueda juzgarnos por las cosas que nos gustan, podrán burlarse, prejuzgar, molestarse e inclusive escandalizarse, pero son los juicios que nosotros mismos nos ponemos los que importan. Soy gay, eso es lo que soy, me gusta escribir y eso es lo que hago”. Antes de irme de la oficina la jefa del departamento de Alojamiento me dijo que me olvidara de este problema y que la comenzara a pasar bien porque para eso habia venido. Pues lo cierto es que yo vine para ganar experiencias de vida y creo que esta es una de ellas, pudo haber sido mala para algunos, pero para mi ha sido una de las más importantes experiencias que me ha tocado vivir a miles de kilómetros de mí familia, nunca pensé tener que enfretarme con tantas personas por cosas que realmente me gustan hacer y a la vez tener que enfrentarme conmigo mismo, mis miedos y el qué diran. No me arrepiento haber dicho quien era en realidad, a pesar de que para latinomerica este tema aún sea un tabu y no me arrepiento simplemente porque creo que hice y hago lo correcto, soy gay, pero tambien soy un hombre, un hombre que se hace responsable de lo que piensa y de todo lo que se le pasa por la cabeza, sin huir.



Siento que esto me sirvió a mi mismo, no sólo para fortalecer mí confianza sino tambien para ser más honesto conmigo mismo y con las personas que me rodean, les guste o no a algunas personas.

Si tuviera que escoger entre volver o no volver a pasar por esta experiencia, definitivamente lo volveria hacer y no porque sea un masoquista o un adicto al dolor, sino porque me di cuenta que nunca he estado solo, si tuviera que escoger entre no volver a llorar o llorar en una oficina, definitivamente escogería volver a llorar, porque esa fue la manera en que exprese mis sentimientos, algo que había olvidado hacer.

Si tuviera que escoger entre volver o no volver a los Estado Unidos, sin pensarlo volveria a venir y volveria a pasar por todo lo que pasé, porque me di cuenta que no soy un cobarde y que las guerras no se ganan con odio o infelicidad en el corazón, sino con honestidad y mucho valor. Nunca me di por vencido y hubo personas que creyeron en mi, gracias a esto, pero sobre todo a lo que yo mismo creía de mi pude cerrar un capítulo en esta travesía para abrir uno nuevo, uno más honesto y feliz, porque esa fue la promesa que le hice a Franco cuando recien llegué aquí, ser feliz a pesar de las malas u buenas experiencias que he tenido que vivir.


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2 comments:

  1. Que hayan leido tu blog, las personas no adecuadas puede resultar invasivo pero tambien era un riesgo que seguro alguna vez pensaste. Ahora no hay nada que hacer, salgo verle lo bueno al asunto y seguir luchando.

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  2. Exacto, gracias por comentar.

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