5.28.2012

70. Rutina


Digamos que no fue una noche peculiar de las que siempre he tenido con mis amigos, luego de aquella noche todo no sería igual en mi vida.

Como siempre, salía quince minutos tarde e iba a hacer esperar a Jerly con uno de sus puntos de turno, me había puesto los últimos zapatos que compré en liquidación de verano en una conocida tienda por departamentos y había llamado a un antiguo amigo que había llegado a Lima hace poco y que volvería a viajar al interior del país. Así que iba a salir con él, Jerly y su punto de turno, íbamos a salir a divertirnos. Lo cierto es que mi amigo se adelantó y solo vería a Jerly, cuando llegué los dos estaban muy felices, no sabía de qué, así que pensé algo rápido para no estar más incomodo, les pregunté cómo se habían conocido, fue una manera muy peculiar, es que uno siempre piensa que la manera más fácil de conocer a chicos es por chat, lo cierto es que no siempre, posiblemente los baños públicos sean la manera más eficaz de hacerlo, siempre y cuando no te terminen manchando.

Luego de escuchar esta desgarradora historia, me puse a pensar en lo extraño que podemos ser los gay, ante la sociedad ¿será nuestra culpa? La verdad es que cada uno debería tener la libertad de conocer a quien quiera y de hacer lo que quiera en un baño público, siempre y cuando no afecte a otros, algo complicado, sin duda.

Todo era felicidad aquella noche, a pesar que mi compañero de la noche no había llegado. Algunas semanas atrás había estado buscando por internet maneras para vencer a la timidez, debido a una entrevista de trabajo fallida en donde había dibujado a un hombre bajo la lluvia de manera tan arropada que lo único que expresaba era una sobreprotección al mundo y lo único que iba a conseguir de trabajo era de desactivador de bombas. Encontré un sin número de artículos y todos llegaban a una sola cosa, tener que lanzarme a hablarle a las personas. Así que, al no llegar mi compañero de piso, a pesar que me había dicho que se había adelantado, decidí proponerme hacer esas estrategias, conocer a cincuenta personas en esa noche, mientras Jerly hacia lo suyo en una de las mugrientas camas que pusieron como confortables en una conocida discoteca miraflorina que ya ni vale la pena mencionar. Sí, logré el reto, para cuando finalmente llegó mi compañero era otra persona, no fue difícil, creo que las veinte primeras personas fueron algo complicadas, lo cierto es que nunca creí que las personas en general sean tan amables. Desde aquella noche, descubrí que el tema de la timidez tal vez no lo tenía tan aferrado como creía, tal vez necesitaba darme un respiro ante tantos análisis y pensamientos que uno tiene cuando va madurando y creo que la vida en sí, es una gran masturbación, tan larga si sabes cómo resistir y tan corta si quieres disfrutarla rápidamente.

Desde ese momento, me propuse que semana a semana iba a proponerme nuevos retos y de hacer del tema de la “extrovertividad” un modo de vida.

Mientras tanto Jerly había terminado con su “pareja” si cabe la denominación, luego de tres días y medio volvía al ruedo en los baños públicos, saunas, calles y demás. Siempre sus relaciones me parecieron un chiste de una línea y es que creo que él es de esas personas que si bien sabe llevar relaciones, prefiere una libertad sexual a pleno, es decir separa el sexo del amor.

Por lo menos, él sabe lo que quiere, yo aún no lo sé y es que había jurado y re jurado que iba a olvidar a MAIN y había dicho que él nunca me buscaría, después del corto y estúpido intercambio de palabras que tuvimos hace semanas atrás que ya no sé qué hacer, esto fue lo que sucedió.

Hace pocos días, fue mi cumpleaños y lo cierto es que nunca me ha emocionado mucho, dado que siempre cae en la semana de exámenes parciales de mi universidad y es por esto que nunca puedo celebrarlo como quiero. Aquel viernes, había invitado como siempre a mis amigos más cercanos a un conocido café, Café Zeta. Como siempre, la pasamos bien, reímos, me reencontré con Gian, uno de mis mejores amigos, después de mucho tiempo. Jerly estaba solo, Guille solo y Edgardo también. Todo fue rutinario, luego de estar con ellos algunas horas, cené con mi familia, regresé a mi casa y terminé de estudiar para el examen del sábado. Al día siguiente, di el examen, regresé a mi casa, pero antes acompañé a Jerly a almorzar, a duras penas yo podía caminar estaba muy cansado, Jerly se preparaba porque seguramente iba conocer a nuevos hombres ese día. Dormí, me desperté en la noche y salí con mis amigos a la disco de siempre, me desperté el domingo al medio día en la casa de Jerly con un desconocido cocinando el desayuno, Jerly nos pidió a Guille, Edgardo y a mí que nos valláramos, aquel personaje estaba solo en bóxer. Salí, regresé a mi casa y es que todo era rutinario. Llegó la noche y encontré un mensaje, aquí me detengo, es que era MAIN.

Después de leer el mensaje pude entender que él pensaba que todo era una estupidez, producto de nuestra edad y que podía contar con él para lo que sea, me contó que había leído mi blog y me hizo prometer que no volvería a poner textualmente lo que él escribía en nuestros menajes. Acepté.  Lo cierto es que todo lo estaba tomando tan ligeramente y es que yo había jurado y re jurado que nunca me iba a buscar, pero sobre todo que no le iba a hacer caso ¿qué más da? Le pedí su número y posiblemente lo vea esta semana, volvía una vez más a la rutina, pero está vez, iba a dejar que el viento se lleve a la lluvia por otros rumbos, iba dejar que caiga, pero que no me moje. Hay veces en la vida que es mejor tomar todo a la ligera y mientras tengas a amigos que sean como tu paraguas en un día lluvioso ¿para qué quieres solo uno que ni siquiera cubre bien?

Así que decidí salir al cine con ellos y olvidarme de este asunto del amor por un buen tiempo; además, para qué quieres solo uno cuando tienes tres de ellos.

FIN DE HOMBRES Y LA CIUDAD

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