11.18.2012

86. Condición Crítica II

- No iré y no me obliguen.
- Esta bien Jerly, adiós. Guillermo y yo ya estamos saliendo – respondí y colgué.
Ese sábado por la mañana había sido uno de los más largos de toda mi vida y es que hay momentos en que uno tiene que parar y evaluarse, sobretodo después de lo sucedido con el chico de la cara. Así que saqué una cita y fui a hacerme un control ¿sobre qué? Mi salud. Para mí ya no era algo nuevo, era algo de cada seis meses.
Siento que este mundillo en donde estoy obligado a vivir el tema del VIH o cualquier tipo de ITS es un tabú o es un tema que no se debe tocar porque corres el riesgo que los prejuicios o las habladurías comiencen o recaigan sobre ti ¿por qué quiero conversar sobre eso? ¿Tiene algo? ¿Está muy interesado en el tema?
Las preguntas abundan y lo cierto es que no debería ser así. Muchas personas piensan que la gente se hace pruebas del VIH o ITS en general porque ha tenido una vida muy recorrida y en consecuencia las pruebas se tienen que hacer, nada más falso que ello. El riesgo de contraer una ITS es una realidad sobre todo porque como gay o como lesbianas somos un público de alto riesgo.
-          Señor ¿quiere que le de cincuenta condones como siempre o mejor cien? – dijo la amable y linda doctora que me hizo la prueba con una consejería previa.
-          Creo que 50 está bien gracias.
-          Mejor 100.
-          No 50 está bien, gracias.
-          No 100.
-          Ok, me llevo cien.
Lo cierto es que nunca me he gastado 50 condones en mi vida en seis meses, usualmente los regalo. La primera vez que fui y me preguntaron cuantos quería les dije que solamente uno, pero ellos me terminaron dando veinte. Siempre creí que a las prostitutas que también suelen concurrir a ese lugar les daban los cincuenta por necesidad, ahora la misma doctora me preguntaba si quería los cincuenta “como siempre” o si quería los cien, pensé que me había visto cara de puta, ahora creo que me ha visto cara de proxeneta.
Mientras tanto en Epicentro Salud que es el área de salud de la ONG donde a veces voy, rogaba para que no sea atendido por David, la persona encargada de Epicentro Community center que a veces también hacía de consejero en la otra área. Había tenido una pequeña discusión sobre una espesa y molesta crítica a Café Central hace algunos días atrás y es que me había molestado mucho la actitud de algunas personas ahí.
De hecho no estuve de un buen humor y definitivamente me sentía algo culpable porque al fin y al cabo yo era algo responsable de la exposición de mi vida personal frente a gente que no conocía muy bien. Verlo pasearse con papeles o resultados de pruebas me incomodaba mucho, no lo juzgaba al fin y al cabo era su trabajo.
Aunque la verdad es que eso no es nada. Hay momentos mucho más incómodos que ese, uno de ellos es la visita al urólogo.
-          ¿Con cuántos hombres ha tenido sexo en el periodo de seis meses? – preguntó el doctor, esa misma mañana.
-          ¿es necesario? – mientras pensaba si había realmente tenido sexo con alguno.
No debería haber tabú, lo cierto es que lo hay y mucho. Lo peor es que no sé si más entre nosotros mismos, los gay ¿cuál fue mi resultado? Pues no me sorprendí, uno muy bien sabe cual son sus prácticas en el sexo y sabe qué es lo que le espera. Fue Negativo.
-          Ya estoy listo, te veo a las nueve de la noche donde siempre.
-          Pablo, te recojo en un taxi, estoy ocupado ahora – dijo Guillermo.
-          ¿Qué haces?
-          Nada, nada…
-          Dime ¿Qué haces?
-          (un gemido después)
-          Ok no te demores – dije y colgué.
A las diez de la noche y después de muchas llamadas al celular de Guillermo.
-          ¡Guillermo! ¡Estoy esperando hace una hora!
-          Ya estoy llegando… disculpa
-          Siempre haces lo mismo…
 
Luego de una larga discusión inútil con Guillermo, salimos a la fiesta de Epicentro. En la puerta estaba David, exactamente con la misma ropa de la tarde y es que con su apretada agenda, no hay tiempo para mucho, lo cierto es que siempre hay tiempo para verse bien.
Y una vez más lo vi, estaba al fondo casi por el escenario del lugar ¿quién? El chico de la cara, estaba esperando a alguien… era a Julián.
Continuará.
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