11.18.2012

87. Condición Crítica III

-  ¿Ya viste quién ha llegado Guillermo?
- ¡no!…
- Sí, es Julián. Iré a saludarlo, está con el chico de la cara.
Luego de quitarme el saco...
-          Hola Julián
-          Hola Pablo – luego de apretarme muy fuerte con un abrazo,frente a un gran reflector de la barra, totalmente perceptible para que el chico de la cara, quien pensaba que me incomodaba que saliera con Julián, me viera. Bástate vistoso, bastante inmaduro.
 
Fue una larga, pero concreta charla. Julián nunca dejó de abrazarme, el chico de la cara se quedó en la caja, nosotros estábamos en donde despachaban los pedidos, se supone que el chico de la cara tenía que ir para allá, no fue. Así que después de conversar con Julián, fui a saludarlo. Sentí su incomodidad.
De ahí comencé a saludar a todo el mundo, lo cierto es que me había sentido bastante incómodo con el contexto. No porque Julián salga con otra gente, sino porque sabía que las intenciones del chico de la cara eran incomodarme. Existe siempre en este mundillo esa clase de personas que como aves carroñeras cogen lo que uno bota hacia el destino ¿acaso yo boté a Julián de mi destino? ¿Acaso el chico de la cara tiene razón, cuando dice que yo descarto a chicos muy rápido?
No la tiene, en absoluto.
-          ¿Pablo? ¿Otra vez vienes a bailar por dónde estoy? Una vez más y voy a pensar que me estas espiando – luego de lanzar una de sus molestas carcajadas.
-          ¿El es Pablo? -  preguntó un desconocido quien también hizo la misma mueca del chico de la cara.
Guillermo se quedó extrañado, dado que estaba bailando con él y con un acompañante que no entendió muy bien la situación, se llamaba Cristian.
-          ¡Hey Cesar! Quiero hablar contigo un segundo a solas si se puede.
-          Sí claro.
-          Yo estoy teniendo la impresión que tienes un mal concepto de mí y de lo que hago con mis relaciones. Cuando uno deja de salir con alguna persona son por motivos que solamente uno sabe y por lo general, suele ser muy doloroso tomar una decisión así. Estas decisiones son privadas, muy privadas y solamente lo pueden saber las personas involucradas porque nadie tiene el derecho de investigarte o de lanzar juicios apresurados. Yo quiero mucho a Julián y jamás haría algo para lastimarlo o haría algo para lastimar a alguien que realmente me importa.
-          Ok… - respondió extrañado el chico de la cara.
Fue en ese momento que pude responder a mis interrogantes, la verdad era que no tenía miedo de lo que pensara Cesar con sus muecas o sus caras, tenía miedo de lo que pensaba yo mismo, sobre mis actitudes o sobre mi vida y como la manejaba.
No temía sobre la crítica que haya podido tener Cesar, sino la critica que yo mismo me hacía.
-          Entonces… adiós – dije y no volví a hablar con él hasta que me fui del lugar.
-          Adiós.
En la vida, hay muchas personas que te criticarán por lo que no haces o por lo que haces bien o mal. Habrá gente que te mirará y se reirá por conceptos equivocados, el único que sabe sobre los verdaderos conceptos eres tú mismo.
Habrá gente que criticará ideas, actitudes, comportamientos y hasta cafés, como yo lo hice con Café Central, pero lo cierto es que cualquier basura puede tener más sentido que las opiniones de la gente sobre algo en lo que estás convencido.
Esa noche no solamente me di cuenta que en Epicentro se vivían historias que jamás serán publicadas, historias de amistad, de humor, de dolor y hasta de amor. Me di cuenta también que no solamente estaba tratando con gente que tenía grandes cualidades sino también defectos y es que en esta vida nadie puede ser perfecto ante los ojos de los demás.
Y si bien por Cesar, el chico de la cara, quizás logró hacerme sentir algo incómodo, no por Julián, sino por la intención. Aquella noche me di cuenta que la única crítica que uno puede tomar de los demás es la crítica de tus amigos de verdad, los que te conocen, quizás inclusive más que tu y siempre han estado para tratar de hacerte una mejor persona.
En esta vida, en este mundo, en cualquier lugar, siempre habrá gente que haga caras sobre ti, pero es lo que uno piensa sobre si mismo lo cuenta.
-          ¿Y viste la cara de Julián cuando le dije que iríamos a la casa de Jerly primero?
-          Sí, fue demasiado, qué fea choteada…
-          ¿Para qué sale con Cesar?,ahora que le despinte el pelo… - fuimos a nuestras casas esa madrugada, riéndonos todo el camino.
 

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