11.28.2012

88. Ciudad Fantasma

- Por favor un Muffin de chocolate con chispas y salsa de fresas ¿Cuánto es? – preguntaba Jerly en una cara trattoria en Miraflores.
- Son cuarenta y ocho soles ¿desea que le designe una mesa?
Dos horas después en el flat de Jerly…
-          ¿Cómo se te ocurre que un Muffin en “La Trattoria” te va a costar ocho soles? – pregunté.
-     Pues no sé, pero me han visto la cara de idiota, yo no pensaba pagar ni un sol, pero finalmente me dio mucha vergüenza hacer un escándalo ¡No estaba la carta afuera del local!
-          Ya ¿y ahora, qué deseas que haga?
-          Préstame cuarenta soles.
-          ¿Perdón? Te gastaste toda la plata de la comida para no pasar vergüenza y no tienes para comer…
-          ¡Por favor, préstame!
-          Adiós Jerly, te dejo. Mis exámenes finales empiezan la semana entrante.
La ciudad de Lima suele ser un lugar realmente cruel con algunos, especialmente para aquellos que prefieren guardar las apariencias. En una ciudad como Lima, donde cualquier cosa puede llegar a suceder los recuerdos y la memoria de los que en algún momento quisimos con mucha intensidad es tal vez lo único que nos queda ante tantos avatares que nos prepara el destino. Ese fin de semana Jerly y Guillermo salimos a almorzar juntos, dado que en la noche cada uno saldría por su lado. En mi caso, yo me quedaría estudiando todo el fin de semana.
-          Alguien me envió una cara…
-          ¿Pablo? – preguntó Guillermo.
-          Sí, alguien me envió una cara feliz por Facebook y me dijo que le enviara otra cuando quisiera.
-          ¿De quién hablas? – volvió a preguntar Guillermo.
-          MAIN… sí ha estado en coqueteos conmigo desde que firmamos el Tratado de Amistad. Lo extraño es que una vez me preguntó si lo había estado llamando a su celular, lo cierto es que ni tengo su número. Parece que lo está acosando, es decir, tampoco es tan churro para eso.
-          Pablo ¿vas a comenzar una vez más? -  me recriminó Guillermo.
-          No voy a comenzar… solo estoy comentando algo que me pasó…
-          Cállense ¿quieren? Creo que hay un fantasma en mi casa – dijo muy asustado Jerly.
-          ¿Fantasma? - pregunté
-           Sí, me da miedo.
-          Cuando vivía solo, pensaba que había un fantasma en mi casa, pero desde que volví a vivir con gente, ya no siento nada, es más me siento seguro – respondí.
-          ¿Qué es lo que quieres decir Pablo, tengo un fantasma porque estoy solo o soltero? Eso es discrimanción – preguntó Jerly.
-          Lo que tienes que hacer es enfrentar a tu fantasma y listo, se va – dijo Guillermo.
-          ¿Cómo sabes eso? – pregunté.
-          Todos saben eso – respondió
Lima es una de las ciudad más antiguas de América casonas, esculturas, cientos de historias, amores presentes y pasados. MAIN fue alguien con quien nunca pude tener una relación, a pesar que se quiso, nunca se dio. Las condiciones lo hacían imposible. La pregunta sigue en mi mente si los fantasmas son personas que dejaron algo pendiente en la tierra… ¿Acaso cuando un amor muere en tus recuerdos, el espíritu de una relación frustrada sigue rondando en tu mente?
Esa misma noche, tuve una larga conversación con mi hermana acerca de un proyecto de negocios y como ese proyecto involucraba información relevante sobre donde estaba estudiando MAIN, le hice unas cuantas preguntas por Facebook. Las preguntas eran muy básicas relacionadas a cuántas personas aproximadamente comían en la cafetería de su universidad, si la usaban o donde solían ir en todo caso. Al día siguiente por la mañana MAIN me había borrado. Nunca me respondió las preguntas.
-          ¡Pablo, por favor ven el fantasma está en el baño! – exclamó desesperadamente Jerly por teléfono.
-          Jerly son las dos de la madrugada estaba durmiendo.
-          ¿Vienes?
Luego de tomar un taxi y aún en pijamas fui a su casa.
-          ¿Qué pasó? – pregunté, Jerly estaba en la calle, esperándome.
-          Está en el baño…
-          Iré a ver.
Luego de entrar al baño y pedir a Jerly que se calmara, nos pusimos a conversar.
-          Pues al menos a tu fantasma le gustan muchos tus Óreos, Jerly. Mira, encontré esta bolsa de galletas adentro ¿hay gatos por acá? – pregunté.
-          Gracias por venir…
-          Al menos me llamaste. Creo que MAIN piensa que yo soy el que lo acosa por teléfono y no te rías  pero le pregunté unas cosas ayer y nunca me las respondió, luego vi que me había borrado ¿tú qué crees que pasó?
-          Yo creo que no le debes de dar mucha importancia, se supone que ya lo habías olvidado.
-          Y lo hice, pero no lo sé… - dije con un gran tono de confusión
-          ¿Quieres galletas?
De regreso a mi casa, estaba más confundido que nunca ¿Por qué MAIN reaccionaría así de la nada? ¿Tenía que enfrentar la situación? ¿Acaso era hora de enfrentar, como hice con el fantasma de Jerly… era hora de enfrentar a mi fantasma? Y en todo caso ¿realmente los fantasmas existen?
-          ¿Pablo?
-          ¿Quién habla? – pregunté
-        Solo quería decirte que cerré mi Facebook por unos días es que también entro a finales, luego respondo tus preguntas.
Era MAIN y era verdad los fantasmas existen.  Él estaba buscando algo, aunque aún no sé qué es. Sin embargo, ahora estoy serios aprietos porque lo que había enfrentado hace algunos momentos no era un fantasma, era real.
-          Cuídate Pablo, ya estamos hablando.
-          Nos vemos, un abrazo.

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