5.26.2013

101. Esperanza de un matrimonio anunciado II

En una ciudad como Lima nada es más perfecto que Camille Kressler mucho dinero, preciosa, con antecedentes de novios espectaculares y una carrera profesional en ascenso ¿qué más se puede pedir en esta vida?

Algo que me atrajo desde el primer momento que la vi fue su bella sonrisa, nunca desaparecía y es que con una vida casi perfecta cómo se me podría ocurrir que alguien no sonría. Había salido de mi empleo por miles de motivos que ya no vale la pena mencionar y es que los jóvenes siempre tenemos esas cosas por querer experimentar, a veces nos equivocamos en los conceptos. Ella, sin embargo pareciera que nunca se equivocara, siempre estaba tan “puestecita” y correcta ante todas circunstancias y es que era fácil poder predecir que esa excelente mujer iba a llegar a ser en algún momento de su vida alguien muy importante, quizás una gerente una gerente y pues lo fue, además de eso también fue mi jefa.

Entonces, cuando aquella mujer tan perfecta se casa, todas las demás mujeres, hombres y gay deben estar en ese evento. No solo para ver a la triunfante novia, sino a quién se pueden encontrar para poder también aspirar a estar en algún momento estar en esa situación. Muchas personas dicen que los novios suelen verse bien en su día de bodas, aunque hay veces que el éxito económico del novio en particular no se traduce en una espectacular apariencia, sino en una gran decepción.
Fue una pomposa y cara boda limeña, muchos periodistas de revistas para sectores Premium, mucha champaña importada y de exquisito sabor, personas con nombres y apellidos americanos o europeos, gente que parecía muy elegante, pero que terminaba engañando a sus mujeres o maridos por solo dios sabe quién o gente con una buena posición dentro de la sociedad y finalmente, nosotros; Jerly, Guillermo, Giuseppe y yo.
Una boda como esta solo suele tener dos mesas de solteros, nosotros estábamos parados y es que como siempre Guillermo llegó tarde y nunca faltan los periodistas de sociales que acaparan mesas que no fueron designados para ellos. Eso solo fue por unos minutos, dado que como siempre Jerly hizo un elegante reclamo a los meseros.

Obviamente me encontré con algunos ex compañeros de trabajo, todos muy bien acompañados, excepto por Romina, ex compañera de trabajo y hoy gran amiga. Este reencuentro trajo a colación algo que me contó Romina hace unas semanas. Ella había conocido a Gary  hace algunos años atrás cuando recién empezaba la universidad, siempre iba a su casa a estudiar y de vez en cuando a ser un poco más que amigos. Todo cambió cuando el padre de Gary vendió la empresa en la cual trabajaba para irse a vivir a Estados Unidos y emprender algo en Florida, dado que las viviendas estaban muy baratas. Desde Miami ellos hablaban de vez en cuando, él dejó la universidad y digamos que nunca se quiso formalizar esa relación. Hasta que Gary regresó a Lima para poder terminar la carrera y Romina, con mucha ilusión de por medio, ofreció su departamento para que se quedara por mientras, en agradecimiento él le ayudaría a remodelarlo, dado que el este estaba bastante echado a menos.

Una noche mientras cenaban llegó la diseñadora a dejar unos muebles, Gary estaba en la habitación y es fácil adivinar qué sucedió tiempo después, pues fue amor a primera vista. En un mes, Gary se fue a vivir con ella y Romina lo único que recibió fue un parte de bodas. Siempre le he dicho que no se puede quejar, al menos le remodelaron su casa.

-          Entonces el muy idiota dijo en la reunión por pedida de mano  “tengo que darle un gran agradecimiento a Romina por habérmela presentado” – dijo Romina.
-          ¿Cómo puede ser eso posible? – preguntó Guillermo.
-          Lo peor de todo es que mi mejor amiga fue a la reunión, no saben lo alegre que estaba con la noticia, ella siempre ha sido fan de asistir a matrimonios y ese tipo de cosas.
-          Yo creo que si querías casarte con él, se lo hubiera propuesto  - agregué.
-          En las relaciones heterosexuales no funciona como las gay. Hay reglas, además era obvio que si había venido a Lima y si a alguien le tenía que proponer matrimonio era a mí.
¿Acaso muchos de nosotros no dejamos algunas buenas oportunidades irse o es que es cosa del destino que no estemos con aquellas oportunidades?

Al ver entrar a la novia con un panzón marido me trajo a la mente lo que la madre de Jerly le dijo a su mejor amiga cuando aún vivía fuera de Lima y Jerly aún quería hacerse pasar por alguien que a simple vista no era.
La gran familia que su madre mostraba en fotos encima de un mostrador en la sala que aún permanecía inherente a través del tiempo. Abuelos, tíos, sobrinos, nietos. La pregunta se caía de madura “¿y tu hijita quieres formar una familia?”. La pobre chica no sabía que responder, creo que pensó demasiado para dar la respuesta “la verdad sí, sí quiero”. Una madre sabe todo de su hijo, fue ese el momento en que Jerly no pudo con lo inevitable y se fue a la cocina a traer algo para tomar, la madre respondió “tú muy bien sabes lo mucho que quiero a mi hijo, pero tienes que saber que él es una frutita”. No paso ni dos meses para que Jerly se mude a Lima, a él siempre le ha gustado su privacidad e independencia.

Luego que terminó la ceremonia solo quedaba hacer la larga cola para saludar a la hermosa novia y sus familiares. Muchas champañas y Jerly haciendo cosas prohibidas en el baño después, estábamos ahí justo donde queríamos hace una hora.

-          Oh querida, gracias ¿puedes creer que finalmente lo hice? – le dijo la novia a Romina, ella respondió con una tímida e hipócrita sonrisa.
-          Oh Jerly querido, gracias por venir, pero por favor no estés teniendo relaciones sexuales en los baños, eso es de muy mal gusto – dijo la novia y Jerly solo atinó a quedarse callado toda la noche.
-          Oh Pablito querido, mi amor. Solamente te aconsejo una cosilla cásate con alguien a quien ames más que él a ti – dijo la novia muy bajito.

¿Qué me case con alguien a quien ame más que él a mí? Eso fue demasiado para la noche. Lo cierto es que la desesperación por casarse o lo que impulsa a las parejas en unirse no siempre es amor, definitivamente existen otros deseos por la que la gente se casa como tener una familia o seguridad económica y legal en muchos casos. Yo soy de la clase de personas que prefieren este tema del amor de la manera más fría posible ¿para qué apresurarme a algo que puede venir con el tiempo? casarme no va a ser que las personas se aten a mi hasta que la muerte nos separe, sino solo atarme a esa persona en aspecto sociales que no siempre suelen ser los más honestos.

-          Ya es hora que la novia lance el bouquet, todos en fila por favor... – dijo la madre de la novia. Nosotros, incluyendo a Romina nos fuimos al final.
-          ¡A la una, a las dos y a las tres!  - el bouquet calló justo a los pies de los cinco.
-          Bueno chicos, ya es tarde es hora de irnos ¿tomamos taxi? – pregunté, todos dimos media vuelta y regresamos a casa.

Hay veces que regresar a casa sin un bouquet a la mano puede ser más útil que regresar con alguien quien no te importa. En mi caso, preferí regresar con cuatro que sí me importaban, al fin y al cabo puedo tener muchos bouquets en mi vida o quizás solo uno que no me haga sentir como la novia de este matrimonio.






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