6.16.2013

104. . Perseverante y Analítico

Fue un día en el que el desgano y el decaimiento me estaban consumiendo, ya iban dos días en que me había dedicado a dormir toda la tarde y no hacía nada productivo, tan solo cumplir con ir a mis clases y las tareas rutinarias, además de las necesidades fisiológicas de toda la vida. Hasta que él llegó para cambiarlo todo.
Habíamos salido unas tres veces; la primera, fue para “conocernos”, es decir, pasar por el filtro de toda la vida en donde si no te gusta la otra persona, pues ya sabes que tienes que hacer a penas llegas a tu casa, borrarlo.

La segunda, fue al teatro, el primer día habíamos comprado las entradas y pues, aquel día no esperaba nada de él, tan solo o quizás conocerlo un poquito más. Me pareció un chico distinto de esos tan fuera de lo común como me gustan.

El día del teatro descubrí que él exactamente lo que yo estaba buscando, un chico con problemas a quien cambiar, porque quizás yo aún no había cambiado mis problemas internos o quizás necesitaba cambiar el de los demás para poder sentir que cambiaba los míos y quizás así poder sentirme un poquito más útil en este mundo. El punto es que ese día me contó sobre él, se abrió como nunca antes había abierto sus pensamientos y sentimientos hacia otra persona, no tuvimos sexo, dicho sea de paso sino que conocí a un chico interesante en todo el significado de esa palabra, pero a la vez tenía muy en claro que a pesar que era el chico fuera de lo común que buscaba, no iba a ser nunca el chico que yo realmente esperaba, una vez más él no buscaba nada serio o mejor dicho no buscaba enamorarse, uno más que no creía en el amor y que no tenía la gana de creer.

-          Puede ser un imán o es que los busco… no sé, qué me pasa
-          Puede ser… - dijo Guillermo por teléfono.
-          ¿Sabes? Fui a una entrevista de trabajo hace dos días, dijeron que me llamarían el lunes. Lo cierto es que yo de muy desconfiado fui a hablar con una practicante en el mismo área donde estaba postulando y resulta que ella sería mi compañera si salgo elegido, la cosa es que se lo conté a ella y pues me dijo que le preguntaría a su jefa sobre mí.
-          ¿le preguntó?
-          Pues sí, le dijo que le gusté mucho y que necesitaba entrevistar a la terna que le faltaba… no le creo.
-          Inseguro, eso demora.
Pues han pasado seis días desde esa conversación y ya estamos domingo de la siguiente semana, lo cierto es que aún siguen habiendo posibilidades para que me llamen hasta mañana porque esos procesos demoran, le volveré a preguntar a mi amiga al respecto, me da algo de miedo que la respuesta sea negativa.
-          ¿sabes que puse como título en mi CV?
-          ¿Qué? – dijo Guillermo.
-          Analítico y Perseverante, en teoría debería ser vendedor para que lo vean.
-          No está mal y lo eres… creo. El punto es no mentir y mentirse uno mismo.
-          Sí es verdad.

El último miércoles tuve mi tercera cita con Mr. RL, fuimos al cine, estaba más lindo de lo normal y hablamos de nosotros. Coqueteamos un rato y me moría de ganas por besarlo. No lo hice, quizás una vez más los miedos al rechazo me inundaron o quizás a enamorarme ¿seré que soy de esa extraña clase de chico que se ilusiona rápido o es que tengo tanta carencia de afecto que necesito de estas tonterías para creer en algo que aún no existe?

El viento corría, los carros hacían ruido y los gatos caminaban mientras las miradas y sonrisas cómplices se cruzaban. En ese momento lo entendí, yo estaba más ilusionado que él de mí. Conversamos de él y de mí, no sentí una preocupación o interés como el que esperaba y seguramente los defensores de la psicología racional me dirán uno no debe hacerse falsas expectativas, pero con mucho respeto quisiera mandarlos a la mierda, pues los sueños muchas veces son lo único que nos queda cuando nos queremos sentir realmente vivos y disfrutar lo que el momento nos está dando y quizás en un futuro no muy lejano nos quitará, sino lo vivimos hoy, el resto será historia, una historia que jamás podremos repetir, porque las oportunidades dejadas de lado nunca más vuelven; las futuras, pertenecen a lo incierto.

-          Ya bueno, entonces dime ¿vamos a tener una cuarta cita? – pregunta Mr. RL
-          Jajajaja ¿esto es una cita?
-          Jajajaja ¿por qué me arrochas?
-          ¿me hablas en serio? ¿de verdad es una cita? Pensé que solo era una salida de amigos…
-          Sí es una cita ¿vamos a tener una cuarta?
-          Sí claro, me gustaría.
Lo cierto es que siempre hacemos las mismas preguntas cojudas cuando estamos nerviosos, pero siento que eso puede ser el sazonador que le pone el picante a las sensaciones.
El viernes, decidí dar yo el siguiente paso y preguntar sobre si quería salir a caminar por la noche, dado que me había mencionado que estaba aburrido. Me respondió egoístamente que si le daba ganas, me avisaría. Ha pasado dos días y sigo esperando que me avise. Lo cierto es que no me sorprenden sus reacciones, quizás hace cinco años esto hubiera sido la gota que derramó el vaso para nunca más volverlo a ver, pero creo que estoy madurando. Ahora entiendo todos los problemas internos que él tiene y que como buen amigo debo comprender, nadie es perfecto en esta vida y de vez en cuando no es bueno ser tan tajante en esta vida, las segundas, terceras, cuartas o quintas oportunidades existen. La pregunta es ¿cuál es nuestro límite o en qué situaciones sí y en cuáles no?

Ese mismo viernes salí a una disco a bailar, me re encontré con gente que nunca pensé volver a ver y el sábado volví a salir una vez más con gente de Epicentro. Ambas pertenecen a otra historia, aunque creo que esta aún no ha terminado.


Analítico y perseverante, palabras muchas veces cliché de un CV que usamos para tratar de conseguir trabajo, pero otras  veces pueden ser dos características personales que podemos tener o deberíamos tener. A pesar de las dificultades de la vida o de ilusiones sin sentido que uno decide tener, no creo que ser de la clase de chico que se da por vencido. Hoy leí a un conocido escritor de revista dominguera que decía que hay personas que tienen vocación de soltero y que es en vano tratar  de conseguir una pareja bajo esta afirmación. Totalmente resignado al amor y a la vida misma. Yo no, yo creo que la soltería solo es un paso obligado para todos aquellos que en algún momento hemos sentido algo especial por otro. Para unos ese paso es largo y para otros un poco más corto, pero estoy seguro que llega, estoy convencido que la diferencia la hace quién logra primero conocerse y darse cuenta de quién es realmente y no descansaré hasta encontrarlo, a pesar que haya gente que no tenga ganas de mí y que los miedos de vez en cuando nos hagan dudar, tengo fortalezas que no me dejarán caer, la pregunta es ¿cuáles son las tuyas?


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