7.07.2013

106. La Sexta cita

-          ¿Quieres salir hoy en la noche? – preguntó Jerly el mismo viernes en el que las dudas y miedos invadían mi cuerpo.
-          Sí de todas maneras quiero algo fuera de lo común.
-          Pensé que ya tenías a Mr. RL…
-          Ja-ja-ja gracioso…

Esa misma noche descubrí algo en la disco que me dejó completamente desubicado. Volví a ver un personaje que pensé nunca más volver a ver en mi vida, no era MAIN, era Jack un apuesto chico como tres años menos que yo, que me gustó mucho cuando lo conocí hace ya más de 3 años, pero que por respeto a un antiguo amigo decidí que no pasara nada. No sé si seré muy tradicional o conservador, pero hoy él se dedica a bailar semi desnudo en una conocida disco limeña es apuesto y siempre creí que llegaría aunque sea un poco más alto que ese oficio, quién sabe quizás me equivoque, pero aún sigo confiando en su potencial.
El punto de mi salida era decidir si iba a seguir saliendo con Mr. RL, a quien ese mismo día le había pedido salir a caminar, me dijo que no tenía ganas. Lo cierto es que él siempre me había pedido las salidas a mí, quería intentar algo nuevo, no funcionó.

El mismo viernes Jerly se excedió en copas y comenzó a coquetear a medio mundo, dejándome un poco de lado, la verdad es que no me molestó que haya estado jileando a todo el mundo como escuché en algunos comentarios, sino que me haya dejado invitado a salir para dejarme solo, pero qué se puede esperar, así es él y debí anticiparlo, sin que me afectara.

La noche terminó y regresé a mi casa aún más confundido, había tenido tres “citas” como Mr. RL las llamaba y creo que me estaba comenzando a ilusionar muy rápido, pues sí efectivamente estaba pasando eso y es que no sé si sea algo en común entre nosotros los gay, común entre todas las personas o es que solamente es mío. Esperaba con ansias la siguiente semana, dado que sería el cumpleaños de Mr. RL e íbamos a tener la cuarta en donde pensaba besarlo.

Al día siguiente, sábado, Epicentro tenía un evento bastante divertido donde pensaba distraerme un poco de todos estos pensamientos conflictivos y que me estaban comenzando a estresar, dado que yo sabía muy bien cuáles eran los parámetros de Mr. RL con respecto al amor y las relaciones de pareja, es que yo ya empiezo a pensar que lo mío es masoquismo o estupidez, siempre metiéndome o ilusionándome con personas con problemas internos y dejando de lado a las personas que posiblemente si valían la pena, pero que ya es demasiado tarde para remediarlo.

Ese sábado conocí a un chico en el evento, en realidad conocí a varios y me abrí un poco más a ellos, en el sentido que quise conocerlos un poco más, quizás antes no lo había hecho por los tantos problemas internos que yo también solía tener, el punto de inflexión se da cuando no te gusta mucho ser como eres y para mejorar con respecto a algunas de tus complejos te analizas y te das cuentas de muchas cosas que impactan y que son el resultado de tus tristezas actuales.

El final de esa salida fue que terminé agarrando con un chico y coqueteando con varios otros, la verdad es que no sé que pretendía con eso. Lo cierto es que no la pasé tan mal, a pesar que sospechaba que ese comportamiento lo tenía por despecho a algunas actitudes de Mr. RL y al poco interés que sentía por mí y es que era verdad, si bien me gustaba y creo que yo a él, pues sus miedos eran aún más fuertes y no se iban a arreglar tan solo con palabras o una linda mirada.
Llegó su cumpleaños, lo saludé, me enteré de unas cosas sin importancia que me comentó sobre su vida y que me alegra que haya seguido siendo sincero conmigo hasta el final y pues llegó el gran día en que nos veríamos. Por error decidí decirle a Jerly que nos acompañara el pobre se aburrió enormemente y lo cierto es que a Mr. RL le incomodó un poco su presencia, pero yo siempre he creído que los chicos con los que sales deben de conocer a tus amigos, dado que ellos no solo son quienes dan un voto de aprobación porque te conocen tanto que saben que puede ser bueno para ti y porque también pueden ser fiscalizadores, sobre todo Jerly, debido a que él frecuenta más el ambiente sexual gay de Lima que yo y podría decirme si algo no va bien, no es inseguridad, es una norma global de la amistad.

El punto es que los problemas no surgieron por ahí sino en las conversaciones que tuvimos una vez que Jerly se fuera a dormir. Él me consideraba tan solo un conocido, no sabía exactamente a donde nos iba a llevar todas esas salidas y no creo que no le parecía relevante todo lo que habíamos hablado hasta ese momento, algo que tenía muy claro era, una  vez más, que no se iba a enamorar y yo me estaba ilusionando.

-          Pues como te dije no creo en el amor y nunca pienso enamorarme de nadie, no me gustan las relaciones de pareja entre hombres – me dijo como si ello no lo hubiera escuchado antes.
-          Sí, lo tengo muy claro, pero eso no era lo que te iba a preguntar… de hecho quería saber si algo de todo lo que hablábamos te había quedado, porque es muy importante para mí…
-          La verdad no, o sea muy poco… o sea sí, recuerdo algunas cosas, pero no todo, recuerdo que esta es la cuarta cita y que en la sexta, me prometiste que me invitarías algo, pero la verdad no me importa si no me invitas.
-          Entiendo… bueno mi pregunta iba a que… no sé porque contigo se me hace tan complicado… - dije y lo cierto es que me moría por besarlo.
-          Ven… acércate – él dijo y lo hice.
Luego de un corto pero divertido beso, todo estaba consumado. Es que yo no sé que pretendía con esa conversación, quizás analizar la situación más optimista posible para el futuro, pero lo cierto es que no había futuro y tampoco había interés.
-          Bueno ya lo hice y es lo que quería – dije.
-          Quería que fuera más largo…
-          No, no, no es mejor así… mira tengo que ser honesto contigo, la verdad es que te dije que vengas hoy porque quería verte y le pedí a Jerly que mintiera sobre los tragos y la reunión en su casa… tu me gustas físicamente, pero no creo que tu personalidad sea como la que yo espero, inclusive para ser amigos lo de adentro vale mucho más – no podía creer lo que estaba diciendo.
-          Tu tampoco eres mi tipo – sabía que era una posición de defensa de su parte.
-          Lo sé y es que ni siquiera me consideras un amigo y yo para poder aunque sea tener un amigo debo de sentir que importo y es por eso que creo que ya no deberíamos seguir viéndonos…
-          Pucha Pablo…
-          ¿te importa lo que digo?
-          No, no me importa…
-          ¿ni un poquito?
-          No, es tu decisión qué puedo hacer, yo quiero seguir saliendo contigo, si algún día cambias de opinión, tienes mi número y me llamas…
-          No soy de las personas que cambian de opinión – nunca iba a decirle que estaba ilusionándome.
-          Bueno ya me voy…
-          ¿no te vas a despedir de tu amigo?
-          No

Para algunos puede parecer una idiotez lo que hice, una barrera o miedo, pero para mí fue solución a las pocas alternativas que tenía con alguien que nunca iba a expresar sus sentimientos, ni sus pensamientos por completos hacia mí. Simplemente no le importó que haya querido cortar toda comunicación con él y eso sí me dolió.

Sí soy medio loco para estas cosas, dramático quizás, no tengo remedio, me da igual, solo espero encontrar a alguien igual de loco que yo que me siga la cuerda.

Cuando salí de la sala hacia el hall, el se quedó en el sillón, pensé por qué se estaba demorando tanto, regresé a ver a mi ex cita y estaba agarrándose la cara, tensión quizás. Nunca más nos volveríamos a ver, era lo que pensaba. No quería decir una sola palabra, solo quería que se vaya para no sentirme tan incomodo. Él quiso acompañarme hasta tomar el taxi, creo que en el fondo pensaba que iba a regresar a la casa de Jerly, pues obviamente lo hice, tenía que contarle lo que pasó.

Mientras caminábamos hacia la avenida Larco, llegaban muchos taxis que no quería tomar, le pedía que los tome o que vaya a otra avenida, él quería ir a Larco, a pesar que esta estuviera en mantenimiento. Seguía pensando en que no quería que vaya donde Jerly porque pensaba que yo iba a hacer algo sexual con él. Le pedí disculpas por hacerlo gastar en mí y me dijo que no sea idiota, que no fue un gasto, que de verdad se había divertido… hasta le dije “ahí hay un taxi vacio ¿lo tomas?” no pudo negarse, le di la mano y le dije que había sido un gusto conocerlo. Nunca más lo volvería a ver y pues esa noche regresé a la casa de Jerly porque es mi mejor amigo y porque me esperaba un abrazo con unas tiernas palabras “no te sientas mal, hay muchos chicos en este mundo que van a fijarse en esa personita tan linda que eres”.

Quizás no le haya importado que haya cortado o que haya seguido saliendo un chico que no era su tipo, pero aquellos ojos llorosos del taxi, nadie me los va a quitar de la mente. Me gustaba y él sí era mi tipo, lástima que nunca miró más allá de sus parámetros, pero a pesar que busque como un imán a gente que no cree o dice no creer en el amor, yo sí seguiré creyendo porque espero a alguien que mire en mí no solo un cuerpo humano, sino la persona y el alma que llevo dentro.


Cuando regresé a mi casa, lo borré por completo de todas las redes sociales y contactos, llámenme tajante, pero a veces es la mejor manera de protegerte para no salir lastimado en este tormentoso mundo, mi mundo. Mi tristeza no duró ni cinco minutos, pero el recuerdo de Mr. RL, durará por siempre, a pesar que nunca hayamos llegado a la sexta cita y que el beso largo como él quería, haya quedado en espera.


Share:

1 comment:

  1. Simplemente hay cosas que no podemos remediar y aunque pensemos que "todo pasa por algo" a veces es complicado entenderlo...

    ReplyDelete