7.21.2013

108. Marcha por el Orgullo Gay – Parte 2

Lucha, enfrentamiento, protesta, derechos, en fin, tantas palabras y frases aún siguen rondando mi cabeza luego de la marcha gay y es que es tan cliché y americanizada. La historia cuenta que los gay norteamericanos salen una vez cada año para conmemorar la muerte y lucha en una discoteca, Stonewall, por grandes masas militares opresivas hacia gays a quienes consideraban infiltrados comunistas durante la guerra fría del siglo pasado, ya han pasado más de cincuenta años y los latinoamericanos gay hemos adoptados esas costumbres como muchas otras, para conmemorar, solo dios sabe qué. Lo cierto es que mientras los estadounidenses han ganado mucho, a nosotros cada vez nos recortan más libertades, maquillándolas como factores culturales.

La Marcha del Orgullo Gay en Lima no me emocionaba en absoluto, es más hasta hace unos días pensaba que era una estupidez ir a la misma, no tenía ningún sentido y pues cambié de opinión muy fácilmente, luego de escuchar algunos buenos motivos de Milán, creo que soy fácil de convencer cuando de sentimientos se trata, dócil mejor dicho.

Me desperté muy tarde al igual que mis amigos, en mi caso porque había ido a la casa de Mr. Special como les comenté en el post anterior. Llegamos temprano, recibí una llamada de Jerly a quien tampoco no le gustaba la marcha y lo cierto es que no sé por qué. El punto es que llegamos Guillermo, Jerly, Edgardo y Piero, una cita fugaz de Edgardo, a quien yo ignoraba por completo.

No pasaron ni cinco minutos de que llegamos a la marcha y todos estaban dispersos, mientras yo estaba con Jerly y Piero, Guillermo estaba con Edgardo en un carro de Epicentro. No pasaron ni diez minutos y Jerly estaba trepado encima de la espalda de Piero y yo había cogido una bandera del arcoíris y la hacía flamear fervorosamente, mientras que Edgardo y Guillermo estaban en otro grupo. No pasaron ni treinta minutos y nos volvimos a juntar, Jerly seguía trepado, yo seguía con la bandera y Edgardo conversaba con Guillermo, atrás de nosotros.
Lo cierto es que la pasamos muy bien, revivieron en mi el lado más activista que había hecho dormir desde que comencé la universidad. Reconozco que mi carrera está llena de apariencias y buenas conductas, algo que el activismo no contempla en absoluto, quizás la marcha revivió rápidamente y fugazmente ese lado de mi, pero que creativamente reviviré en algún momento de forma más permanente.

Lo cierto es que la historia terminó cuando Jerly se puso más cariñoso con Piero, Guillermo se fue a una reunión con amigos heterosexuales. Entonces los tres nos quedamos en una discoteca gay, Downtown Vale Todo, a festejar solo por una hora la hazaña que habíamos logrado y finalmente Jerly se termina quedando a solas con Piero. La conclusión es que Edgardo multiplicó en diez el odio que sentía por Jerly, sin dudas algo injusto porque la culpa entera no la tenía Jerly y no es que lo quiera defender, pero Edgardo se segaba ante quizás su fugaz enamoramiento.

-          ¡Te vamos a esperar! – gritó Jerly, mientras el retrasado mental de Piero se quedaba en la otra acera, no cruzó.
-          ¿Estás seguro de lo que haces? Jerly, Edgardo se va a molestar, Piero es su cita…
-          Pablo, yo no soy amigo de Edgardo y no me interesa, ni le caigo tampoco… así que no te hagas la buena amiga conmigo ¿ok?
-          Le voy a preguntar si salen, por que al menos yo no quiero ser cómplice.
En ese momento llega Piero.
-          Piero, te quería preguntar sobre lo que ha pasado hoy, es decir tú has venido con…
-          ¿Estás saliendo con Edgardo? – me interrumpió Jerly.
-          No, solo hemos hablado unos días y hoy lo acabo de ver por primera vez…
-          ¿Viste? No salen, ahora sí espero que estés con la conciencia tranquila – dijo Jerly.
-          No aún no, entonces ¿no pasa nada entre ustedes verdad?
-          No – respondió y seguimos caminando.
En ese momento decidí irme y ellos se quedaron solos. En el camino recibo una llamada.
-          ¿Pablo?
-          ¿Sí?
-          Soy Edgardo, escucha Jerly y Piero se han quedado solos ¿verdad?
-         
-          Ya sabía, te llamo en un rato. Piero es el chico a quien yo siempre he deseado como pareja...

No recibí su llamada hasta el día siguiente, en la cual Edgardo prácticamente me reclamaba por qué había llevado a Jerly y que este era el culpable de haberle quitado al hombre de su vida. Lo cierto es que me causó gracia y le expliqué la situación, felizmente se quedó más tranquilo al saber que ni Piero, ni Jerly estaban interesados en sus sentimientos. Minutos después me llama Jerly y me cuenta que había recibido un mensaje donde le decían “ya tienes lo que quieres”.

Jerly no quería nada con Piero, solo quería algo sexual y ya, es una lástima que Edgardo después de tanto tiempo aún no  haya conocido bien a Jerly como para darse cuenta de sus intenciones, ello no lo hace malo ni a Jerly, ni a Edgardo, son distintos y para la próxima estoy más que seguro que Edgardo va a cuidar mejor a sus citas de un día.

Seguramente Edgardo odia con más intensidad a Jerly, seguramente Jerly ya se olvidó de Piero y seguramente Piero, no supo ni cómo llegar a su casa, dado que creo que es muy tonto o inocente, no lo sé y no quiero saber tampoco.


Así fue como terminó el día en la Marcha del Orgullo Gay, lo cierto es que los únicos resultados que para mí originó fueron peleas entre dos de mis más grandes amigos. Lamentablemente sin políticas claras, sin objetivos bien definidos y sin unión de las principales organizaciones en defensa de los derechos individuales de las personas, quizás la mayoría de los que conformamos la comunidad LGTB nunca podrá alcanzar lo que más desea, una igualdad de derechos como ciudadanos en todo el sentido de la palabra y una libertad individual en nuestra propia tierra.


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