7.28.2013

109. El Pre y Post Juicio – parte 1

Luego de la natural depresión post cita frustrada, retomé el curso de mi vida. Volví a salir a correr por las mañanas, reorganicé mis horarios del inglés, dado que pude aprobar el curso después de jalar dos veces el mismo ciclo en el ICPNA, ya solo me faltaba este mes y terminaba por fin para graduarme en el instituto y solo me quedaba un año de universidad, iba a comenzar a buscar un nuevo empleo, más seguro de mi mismo, e iba a mantener mi cuarto más ordenado. Mis planes eran vivir solo luego de terminar la universidad y seguir una maestría en Europa porque era más barato que Estados Unidos. Me había aceptado ante un psicólogo y todo corría como debía ser, es más un chico, Mr. Special, estaba interesado en mí y posiblemente nos vayamos a ver muchas más veces.

Hasta que me invitaron a Epicentro a unas clases particulares de inglés que se imparten ahí, lo cierto es que no estaba nada interesado, dado que ya sabía, así que me ofrecieron las de francés y acepté, aunque la verdad no iba a ir.

Era sábado y había cancelado mi cita con Mr. Special, quien tenía planes de salir con sus amigos a La Noche de Barranco que es un bar del mismo distrito para ver  a un grupo musical, el punto es que nunca aseguramos que nos veríamos en Matadero, una fiesta que queda en Toro Bar una discoteca que queda en Barranco también, porque no iba a haber Matadero. Él nunca me había  dado su número de celular, pues no tenía como comunicárselo y él terminó cancelando lo de sus amigos para ir a Matadero por verme, que nunca existió ese día. Esa noche él se quedó en Miraflores solo y pues regresó a su casa, minutos después. No fue mi culpa sino de las circunstancias, eso creo. Al día siguiente volvimos a hablar antes que saliera a Epicentro y todo estaba bien.

Ya en Epicentro, conversé con Guillermo para saber si iba, él dijo que sí y a los minutos recibió un mensaje de Aldo, un viejo amigo que últimamente frecuenta mucho el lugar, quien también iba a asistir a clases de Epicentro. El punto es que llegué tarde y no pudo acompañar a Aldo, así que solo saludé y me quedé para las clases de francés, pude entender algunas frases y conceptos a duras penas, pero la buena noticia es que luego me enteré que había ganado un beca para estudiar ahí, al menos la beca es de un mes. Comenzaré en Agosto.

Luego de las clases, entro a buscar a David, el encargado del lugar y estaba hablando con Milán, uno de sus mejores amigos y de quien ya he hablado en post anteriores. No sé de qué hablaban, pero creo que no quería que me enterara porque cuando llegué se quedaron callados, paso un momento hasta que Milán comenzó a cacarear.

-          A ver Pablo ¿cómo has estado? – preguntó Milán.
-          Muy bien, gracias… pero Guillermo ha estado mejor.
-          ¿Qué hablas? para nada, solo un poco mejor.
-          ¿y tu David? ¿Cómo has estado? – pregunté, mientras veía las latas de las donaciones por la marcha abiertas y me dio curiosidad verlas.
-          Milán trae esas torrecitas de monedas para acá, yo bien Pablo… - creo que David pensó que me llevaría el dinero o creo que aún estaba molesto porque en la marcha dejé volar a unos globos en forma de mariquita.
-          Bueno y ¿qué tal tus clases? – preguntó Milán

La conversación se hizo un poco monótona hasta que comenzaron a preguntar por mi blog. El punto es que fue lo mismo de siempre ¿por qué se llama así? ¿Las historias son reales? En fin, un poco de todo. Lo cierto es que al finalizar la conversación me dio la impresión que algo en la gente que me rodeaba no iba bien y que formó inclusive un circulo sobre mí como si fueran a sentenciarme sobre lo que opino o sobre lo que hago en mi vida, me juzgaban o estaban formando un pre juicio sobre lo que no conocían, inclusive gente que recién se enteraba de la existencia de mi blog.

Me di cuenta que a pesar de estar en un mundo gay donde tantas y tantos siguen luchando por mayores libertades, aún la libertad de hacer lo que a ti se te dé la gana sin ser juzgado sin conocer tu realidad, seguía siendo un estigma para muchos ¿acaso pedir lo que no se tiene se llama justicia? No los juzgo, quizás fueron bromas o charlas “divertidas” para pasar el rato, no me importa haberme hecho quedar “mal” o como si fuera a jugar con los sentimientos de las personas solo por contar lo que pasó con Mr. RL o Mr. Special, lo cierto es que nunca yo mismo me lo había cuestionado, lo cierto es que nunca me había puesto a pensar que como Milán había gente que no se le era tan fácil encontrar a alguien con quien salir y pasar un tiempo divertido, lo cierto es que no me había puesto a pensar que chotear a gente, para otros, no estaba dentro de sus ideales o posibilidades. No me había puesto a pensar en ello porque creí que no era relevante, era y es mi vida la que se pone en juego y la gran verdad es que nadie debería ni siquiera cuestionarla, al menos eso es lo que me han enseñado o lo que he aprendido, cada uno debería llevar su vida como quiera sin que nadie se meta.


Continuará…


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