8.04.2013

110. El Pre y Post Juicio – parte 2

-          ¿a quién buscas Jerly? – pregunté, mientras tomábamos unos tragos en Lola Bar, una disco gay en Miraflores un sábado por la noche.
-          A nadie, solo miro a quien me puedo levantar nada más…
-          Ok, no pregunto más – respondí, mientras también miraba alrededor.
-          ¿No crees que hay mucha gente hoy? – preguntó Guillermo
-          No, no mucha… dios, en la barra…
-          ¿qué? ¿quién? No me gusta nadie – dijo Jerly
-          ¿no sabes quiénes son? Son los amigos de Mr. RL, me presentó a los que se tiraba hace algunos años atrás, no sabía que también iban a discos gay…
-          Me gustan, anda salúdalos y me presentas a uno – dijo Jerly
-          Sí, sí… calmado, clásico y solo es un “Hola”, además ya se dieron cuenta que estoy acá.
Minutos después de un tenso momento con mis amigos.
-          ¡Hey!, hola ¿cómo están?
-          Hola Pablo, qué tal ¿solamente con amigos, pensé que estabas con nuestro brother?
-          Es un poco incómodo decirlo, pero ya no creo que nos veamos más, tu sabes… los tiempos, la universidad, esas cosas.
-          Sí, él nos comentó que tenían algunos problemas…
-          ¿Así? ¿cómo cuáles?
-          Tratabas de que cambiara su forma de pensar, es decir tú querías que piense como tu…
-          Interesante… Claro, ahora tiene sentido, sobre todo si era un gay reprimido como él, un gusto chicos, nos vemos luego.

Luego de la furiosa respuesta, regresé con mis amigos, lo cierto es que me arrepentí luego de dos segundos de haberle dicho que él era un gay y reprimido. Guillermo me aconsejó que regrese y explicara la situación, lo cierto es que ese juicio en Epicentro donde yo había salido condenado me había movido un poco el piso, aunque no era en si el pre juicio, sino más bien el post juicio.

-          Lo que dije hace un minuto atrás, terrible, no debí haberlo dicho antes, él no es gay y tampoco reprimido… no debí haber dicho eso, estoy un poco molesto, tu sabes…
-          Sí entiendo – contestó, el pálido amigo.
-          No debería decirte esto, pero es que él quería salir conmigo, pero aún creía que era hetero, es como que no se aceptaba y de la noche a la mañana, me dijo que no era su tipo – expliqué y al notar la cara de apoyo a Mr. RL de todos, solo atiné a continuar hablando – entiendo que seas su amigo, pero la reacción correcta es otra – exclamé, mientras ponía una cara de extrañado.
-          Claro, sí entiendo.
-          Qué bueno porque a pesar de salir un mes yo debería también entender por qué no me dijo que era su tipo desde un inicio y siguió saliendo conmigo, para que las cosas terminen así y yo sé que lo borré de mi vida, pero quién no.
-          Puede que él haya estado con miedo a enamorarse.
-          ¡Interesante! ¿cuánto?
-          Pues…
-          Estoy completamente seguro que yo hubiera sido muy comprensivo con él.
-          Pfff, sí claro – expresó su otro ondulado amigo.
-          ¿Perdón?
-          Él dijo que tú eras muy dramático o ese tipo de cosas – respondió el ondulado.
-          No estamos justificándolo, pero tú fuiste quién lo borraste por completo, es como si lo hubieras desechado.
-          Bueno, es divertido que tu lo digas Sebastián…
-          Carlos…
-          Carlos, porque sí, es verdad yo lo borré porque estaba con miedo a  enamorarme de un chico que a la primera me dijo que no quería relaciones, llámame demente si quieres, pero él fue quién me dijo que no le importaba que lo borrara y que era mi decisión si lo hacía, luego de tocarle la pequeña personalidad que tenía y de besarnos tan aburridamente, me di cuenta que él dramático no era yo, era él. Era él porque él fue quién me siguió el juego desde el inicio invitándome a salir mil veces y de llamar citas a lo que yo consideraba simples salidas. ¡Así que yo no soy el dramático Alán!...
-          Andrés… - respondió tartamudeando.
-          ¡aja! Así que hay miles de maneras de decirle a alguien que no quieres salir con él a pesar de tantas cosas de haber pasado juntos y coqueteos estúpidos, Carlos, así que mi punto es que hay miles de maneras de decirle a alguien que no quieres salir con él, pero ninguna incluye decir que-no-eres-su-tipo – exclamé.
-          Ok… - mientras los tres amigos de Mr. RL se quedaron como estúpidos, mirándome con la boca abierta como me iba con mis amigos del lugar.


Saliendo de la disco sentí que me quitaba un peso de encima. Quizás no era lo que la gente pensara o dijera de mí ante tanta publicación o conversaciones que pudiera dar en un momento determinado, quizás el post juicio lo llevaba yo mismo, por dentro. La verdad es que ese fue el último día que volví a juzgar o dudar sobre las acciones que hacía en mi vida y si a alguien no le iba bien o mal en situaciones amorosas, eso no tenía por qué involucrarme o hacerme sentir que mi parte “liberal” se había ido hacia un extremo, las personas somos como somos, nuestro valores dirán si lo que hacemos nos puede hacer sentir culpables. Muchas veces miramos el ojo ajeno, tratando de tapar lo que nuestra propia cabeza trata de ocultar. Hay veces que el post juicio interno que todos en algún momento tenemos, puede que sea mayor que el externo y es justamente en el último que muchas veces nosotros solamente nos fijamos. 



Share:

0 comments:

Post a Comment