3.03.2014

Juan

Gonzalo comenzó a odiar ese verano del 2009. No solo por la ausencia de Joshua, sino porque veía menos a sus amigos de la universidad. Algunos habían conseguido prácticas mejor remuneradas, y eso lo hacía sentir un poco rezagado.

Pero no era lo único que tenía pendiente. Gonzalo percibía que era hora de exteriorizar más su sexualidad. Solo su amiga de la facultad Carla sabía la verdad, y la confesión fue a medias porque su relación siempre se mantuvo en secreto.

Un día que llegaba a casa se encontró con Juan, un vecino y amigo del colegio que tenía la costumbre de saludar y formular inmediatamente algún comentario estético: Estás más delgado Gonzalo, No me gusta tu camisa, te estás quedando calvo, etc.

Juan tenía un ojo especial porque estudiaba fotografía. Su mayor interés era la moda, pero por necesidad trabajaba con su padre, dueño de una empresa dedicada a vestir botellas de pisco como chalanes, cholitos, policías, graduados, etc.

Así es, aunque parezca una idea demasiado fuera de lo común, el negocio de decorar botellas no es una locura tomando en cuenta que muchas veces funciona como presente para el dueño de la casa o el cumpleañero. Los turistas también ven muy atractivos los piscos con trajes típicos.

Pero al parecer el negocio no rinde a Juan lo que quisiera, y siempre manifiesta su envidia a Gonzalo por su profesión: Seguro harás mucho dinero, vas a ganar plata en la bolsa, podrás ahorrar y no como yo loco, etc.

Esa tarde de verano, Juan iba como siempre en su bicicleta:

-Hey tú.
-Hola.
-¿Qué dice la vida de Gonzalo Winchester?
-Bien, practicando
-¿Te pagan bien?
-No mucho.
-Necesito plata loco.
-Deberías chambear
-Me falta todavía un semestre.
-Pero puedes cachuelearte.
-Igual, se me va todo en mis cámaras profesionales y sus lentes.
-Ala
-Ven a mi casa, tomemos una cerveza.

Gonzalo suele ser un hombre de rutinas, y tenía planeado entrar a su casa a comer algo y ver televisión. Pero cambió de idea. Quizás fue así porque era viernes.
-Dime pues Gonza ¿Estás saliendo con alguien?
-Ah, pues...
-No me digas. Tú nunca sales con nadie. Desde que te conozco siempre eludes ese tipo de preguntas.
-Amm bueno, sí estoy saliendo con alguien.
-Cuenta, pues ¿Quién es ella?
-Ah, es que hay un pequeño detalle.
-¿Cuál?
-Es él.

Juan se quedó unos segundos en silencio, pero luego no ocultó su sorpresa.
-No esperaba que dijeras eso.
-Bueno, tal como lo escuchas.
-Bueno, bacán pues.
-Sí, pero ahora está de viaje.
-Ah, bueno.

Gonzalo sabía que podía confiar en Juan, el chico hablador, artístico, alternativo, cantante aficionado, heterosexual, pero sobre todo con un gran ojo estético.


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